Danny Crawford se convierte en uno de los pocos árbitros de la NBA en ingresar al Salón de la Fama
Danny Crawford, quien se retiró en 2017 tras 32 años como árbitro de la NBA, será incluido en la Clase de 2025 del Salón de la Fama del Baloncesto Naismith. A sus 71 años, Crawford participa ahora en una vida activa fuera de las canchas, entre viajes, golf y encuentros con viejos colegas y amigos del baloncesto.
Según la familia y quienes lo conocen, Crawford vive en los suburbios del oeste de Chicago y, al menos varias veces por semana, se dedica al golf, además de viajar a Florida u otros destinos cálidos para enfrentar el clima adverso. Junto a su esposa, Claudia, ha realizado viajes internacionales recientes, como Australia y Nueva Zelanda, y también planea ver a su hijo Drew, quien juega baloncesto para la Liga Premier de Israel. En las reuniones sociales, Crawford se reúne mensualmente con un grupo de 60 o 70 excolegas y amigos que abarcan desde exjugadores y entrenadores hasta árbitros y aficionados de la región metropolitana.
El grupo incluye figuras conocidas para los seguidores de la NBA, como Tim Hardaway, Sonny Parker, Mickey Johnson, LaRue Martin, Roger Brown y Jim Brewer, todos ellos apasionados por el baloncesto en distintos niveles. Crawford, quien fue árbitro de la NBA desde 1985 y trabajó más de 2.000 partidos de temporada regular, forma parte de una generación que recibió críticas, pero también reconocimientos, por sus decisiones en la cancha. En una entrevista telefónica reciente, afirmó: “Todos son aficionados a la NBA, así que, por supuesto, se quejarán de los árbitros”.
Antes de su debut en la NBA y tras años de disputar partidos como árbitro, Crawford dejó claro que también fue parte del juego de forma directa. “Cuando me pitaban faltas con las que no estaba de acuerdo, se lo hacía saber al árbitro”, recordó. En su carrera, recibió varias faltas técnicas, y en la actualidad forma parte de la clase que, junto a figuras como Dwight Howard y Carmelo Anthony, será condecorada en Springfield, Massachusetts. Crawford también recibió reconocimiento por su trayectoria en finales y playoffs, con más de 300 partidos de playoffs y 30 Finales a lo largo de su carrera, además de haber estado presente en momentos históricos como el último partido de Michael Jordan con los Chicago Bulls en Salt Lake City en 1998 y el Juego 7 de 2016 entre Cavaliers y Golden State en Oakland.
La trayectoria de Crawford se caracteriza por una atención especial a la relación con los jugadores. En palabras de Delaney, exárbitro y ahora asistente de la NBA, “Danny nunca se lo tomó personalmente” y entendía que la voluntad de ganar de los jugadores influía en su juego. Crawford, que pasó de arbitrar a dirigir equipos y participar en el desarrollo de árbitros, manifestó haber disfrutado cada etapa y señaló que, de no haber sido su vocación, quizá habría seguido en el terreno laboral que combinaba con el arbitraje. Aunque su presencia en la NBA terminó, su legado y su reconocimiento por su labor en la liga permanecen, y su figura queda registrada en la próxima edición del Salón de la Fama.








