Migrar para sobrevivir: una madre denuncia la separación de su hija
Una persona originaria de Guatemala, cuyo nombre se protege para salvaguardar su identidad, describe cómo la violencia y las condiciones de migración marcaron una trayectoria marcada por la pintura. Según Médicos Sin Fronteras (MSF), la historia implica una fuga hacia México tras enfrentar amenazas y hechos violentos en su país y durante el cruce fronterizo, con apoyo psicosocial y de integración que ha permitido una nueva estabilidad.
El relato señala que, antes de huir, la pintura fue su mayor motor: una pasión que venía de aprender a manejar y que luego se convirtió en el medio para enfrentar la realidad. Sin embargo, la actividad artística le acarreó costos personales; perdió a su familia y bienes, lo que lo llevó a buscar refugio en México. Asegura que no era su meta migrar a Estados Unidos, sino crecer en su oficio, pero las circunstancias lo llevaron a abandonar Guatemala tras recibir amenazas vinculadas a un supuesto “impuesto de guerra”.
La narrativa describe una escalada de violencia: los primeros momentos de resistencia ante las amenazas evolucionaron a ataques y, posteriormente, a la pérdida de su madre y de un hermano. Una nota recibida durante el proceso lo llevó a creer que sería el siguiente en ser atacado y, ante la posibilidad de perder a su hija, decidió abandonar el país. En Guatemala recibió mensajes de que lo iban a matar, y en un intento por salvar a su familia terminó cruzando a México, donde quedó detenido por migración.
En Palenque, confinado en una prisión migratoria durante un mes y medio, declaró que su prioridad era no ser deportado y no regresar a su país, ya que una eventual devolución podría haber significado la muerte para él. Con el apoyo de un abogado que le recordó sus derechos, logró avanzar en el proceso y fue trasladado a la Ciudad de México, donde recibió atención y, finalmente, documentos que le permitieron permanecer en el país.
Tras su llegada a la capital, y gracias a la intervención de MSF y de otros actores, recibió alojamiento, atención psicológica y recursos básicos. En ese periodo, relató haber conocido a personal que le ofreció asistencia y le permitió avanzar hasta obtener papeles que le impidieron ser deportado; sin embargo, decidió emprender un nuevo intento de ingreso a Estados Unidos, acompañándolo una ruta de migración que describió como peligrosa y que dejó a varios compañeros fallecidos o gravemente heridos.
En la actualidad, la persona vive bajo la protección de MSF y afirma sentirse más seguro; mantiene la idea de volcar su experiencia en proyectos que combinen pintura y emprendimiento, como una dulcería o un taller de pintura, y busca formar un grupo artístico. MSF señala que, gracias a la intervención y al acompañamiento psicosocial, el individuo ha logrado establecerse en un entorno más estable y recuperar una sensación de normalidad, al tiempo que continúa trabajando y participando en actividades artísticas que le brindan apoyo emocional.
MSF subraya que el apoyo recibido incluye atención psicológica, orientación sobre derechos y asistencia para la regularización de la situación migratoria, así como apoyo para el acceso a recursos básicos. La organización añade que el objetivo central es garantizar la seguridad, la salud mental y las oportunidades de reintegración en contextos de desplazamiento forzado y migración, enfatizando la necesidad de proteger a las personas vulnerables y ofrecerles rutas seguras para acceder a servicios y derechos.








