Publicada el: 19 de diciembre de 2025 :: 7:15 am

Diálogo «no es ingenuo, es necesario» frente a la creciente división global, señala la Alianza de Civilizaciones

Diálogo

El 11º Foro Mundial de la Alianza de Civilizaciones comenzó este domingo en Riad con un mensaje claro: el diálogo entre culturas, religiones y comunidades no es un lujo, sino una estrategia de supervivencia ante la desconfianza y la polarización global. Durante los próximos dos días, los participantes insistirán en que la cooperación entre distintas culturas continúa siendo la vía principal para enfrentar una era marcada por conflictos y tensiones.

En la sesión inaugural, el Secretario General de la ONU, António Guterres, refutó la idea de que la misión de la Alianza sea poco realista o “demasiado blanda para nuestro mundo tan convulso”. Según la ONU, la diplomacia y la cooperación no son opcionales, sino esenciales para contrarrestar el extremismo y la intolerancia. El titular de la ONU recordó que, pese a cambios significativos en el paisaje geopolítico desde que la iniciativa fue lanzada por el entonces secretario general Kofi Annan en 2005, con el apoyo de España y Turquía, el objetivo permanece intacto: promover la convivencia entre culturas y religiones con dignidad y respeto.

Guterres describió la paradoja de una época “más conectada que nunca, pero también más fragmentada” y planteó dos posibles futuros: uno dominado por el miedo, los muros y la escalada de guerras; otro, basado en puentes entre culturas. Solo el segundo conduciría a una paz sostenible, afirmó, y añadió que no deben repetirse episodios de violencia o deshumanización. El diplomático señaló tres motores para un cambio global positivo: los jóvenes, las mujeres y las personas de fe, y llamó a los delegados a avanzar con valentía, claridad y esperanza en la misión de la Alianza.

Comunicado de Riad: un llamamiento a la coexistencia. Los países participantes respaldaron el Comunicado de Riad, que propone combatir todas las formas de intolerancia religiosa como prioridad global. El documento subraya la educación como herramienta central para fomentar el diálogo, los derechos humanos y sociedades pacíficas, y reitera el objetivo fundacional de la Alianza: fortalecer la cooperación entre culturas y religiones, promoviendo el respeto, la comprensión mutua y la inclusión.

Voces iguales, responsabilidad compartida. El alto representante para la Alianza y enviado especial de la ONU contra la Islamofobia, Miguel Moratinos, inauguró la sesión subrayando que todas las culturas deben tener la misma voz en la configuración del futuro mundial. “Ninguna perspectiva debe predominar”, dijo, y afirmó que una comunidad global verdaderamente pacífica e inclusiva debe nutrirse de la sabiduría y los valores de todas las civilizaciones. Moratinos advirtió sobre “el resurgimiento del odio” y pidió vigilancia ante la discriminación creciente, citando un versículo del Corán para enfatizar que la diversidad humana es una fortaleza, no una oportunidad de división. También reiteró que el Islam es una religión de paz y sostuvo que la islamofobia no debe tener cabida; añadió que las críticas legítimas a gobiernos no deben considerarse antisemitismo ni motivo para demonizar a comunidades enteras.

Fomentar el diálogo, no retroceder. El ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan Al Saud, reafirmó el compromiso del país con el diálogo intercultural y señaló que el apoyo de Arabia Saudita a la Alianza refleja la convicción de que el entendimiento entre culturas es esencial para la paz, la cooperación y la prevención de conflictos. Según la autoridad saudí, la Alianza continúa siendo un mecanismo relevante para abordar las diferencias y promover la convivencia entre civilizaciones.