Publicada el: 29 de diciembre de 2025 :: 6:49 am

Refugiados congoleños en Burundi enfrentan crisis humanitaria, según organismos humanitarios

Refugiados congoleños en Burundi enfrentan crisis humanitaria, según organismos humanitarios

Más de 88.000 refugiados congoleños han cruzado hacia Burundi en medio de la escalada de violencia en la provincia de Kivu Sur, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Las personas se encuentran en condiciones de vida precarias en campamentos, con acceso limitado a agua potable, alimentos, higiene y atención médica, y continúan llegando nuevos refugiados en los últimos días, según autoridades y organizaciones humanitarias.

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha ampliado su respuesta de emergencia en el este de Burundi, donde se ha instalado una clínica móvil en el centro de tránsito de Ndava, para atender a los refugiados congoleños que buscan asilo en el distrito de Cibitoke. El coordinador de proyectos de MSF en la zona, Zakari Moluh, describió la situación en Ndava: “el campamento está saturado; varias familias comparten una misma tienda y el suelo está cubierto de barro; hay personas con botellas de agua de dos litros; la comida es casi inexistente”.

Desde la llegada de los refugiados hace unas dos semanas, MSF ha ampliado su presencia y atiende una media de 200 pacientes diarios en la clínica móvil, con derivaciones al hospital distrital de Cibitoke para casos complejos. MSF también suministra alrededor de 25.000 litros de agua cada día y está construyendo letrinas y duchas para reducir riesgos sanitarios. En Ndava, además de la atención médica, se han registrado casos de cólera y de malaria; Moluh señaló que el 42% de las pruebas de malaria en los últimos días resultaron positivas y que se han tratado 14 casos confirmados de cólera, con un caso sospechoso de sarampión.

En el campamento de largo plazo de Bweru, en el este de Burundi, unas 29.000 personas reciben apoyo de autoridades y organizaciones humanitarias. Allí se está apoyando un centro de tratamiento de cólera con capacidad para 50 camas y se brindan labores logísticas y de salud pública, además de priorizar la salud sexual y reproductiva y la atención a sobrevivientes de violencia sexual. La respuesta médica de emergencia se ha ampliado en todo el país para incluir tratamiento de cólera y sarampión, vacunación y actividades de agua y saneamiento, según MSF.

Con la situación política y de seguridad en la RDC evolucionando rápidamente, la población refugiada enfrenta una gran incertidumbre. Las autoridades y las organizaciones presentes en Burundi afirman la necesidad de una movilización inmediata para proporcionar atención sanitaria vital y apoyo esencial, y alertan sobre el riesgo de brotes epidémicos ante las condiciones actuales de hacinamiento y escasez de recursos.