Espírito Santo impulsa política pública para multiplicar manantiales
En Espírito Santo, la familia Gravel, integrada por Tânia y Henrique, se ha convertido en un ejemplo de “multiplicadores de agua” al convertir una propiedad de 25 hectáreas en la Sierra del Caparaó, en Guaçuí, en un corredor de captación de agua con 14 manantiales, fruto de años de reforestación y conservación de la Mata Atlántica. Este avance se enmarca en el programa Reflorestar, impulsado por el gobierno estadual con apoyo del Banco Mundial desde 2011.
“La miel es nuestro producto insignia”, afirmó Henrique Gravel, quien, junto a su esposa, produce miel para mercados locales y para la merienda escolar regional. Además de la miel, las abejas facilitan la polinización de un mosaico de alrededor de 80 especies de árboles frutales que conviven en la zona, que incluye especies de la Mata Atlántica y biomas como la Amazonía. “Pruebo, cultivo y vendo. Tenemos cambuci, mango, aguacate…”, agregó.
La inversión estatal, que supera los 100 millones de reais (unos 18,4 millones de dólares), tiene como objetivo fortalecer la gestión integrada del agua, reducir riesgos de inundaciones y fomentar el almacenamiento de agua en las cuencas hidrográficas que abastecen a Vitória, la capital del estado, situada a unos 220 kilómetros de la región. Entre las acciones previstas se incluye el pago por servicios ambientales (PSA) a productores que restauran y preservan bosques nativos.
“Además de apoyar a los productores, Reflorestar ha contribuido a mantener la calidad del agua en los embalses utilizados para el abastecimiento, reduciendo gastos en inversiones de infraestructura, dragado de sedimentos y necesidad de tratamiento químico”, comentó Catalina Ramirez, del equipo de Agua y Saneamiento del Banco Mundial y gestora del Proyecto Aguas y Paisajes II, que acompaña el programa. Virgolim, cogestora de Aguas y Paisajes II, añadió que la reforestación mejora la infiltración y retención de agua en el suelo, evitando la erosión de fuentes en áreas deforestadas.
En los últimos 15 años, Reflorestar ha atendido a más de 5.000 propiedades, promoviendo la restauración de 12.000 hectáreas y la conservación de 13.000 hectáreas. Según las autoridades, los beneficios van desde la mejora de la calidad y cantidad de agua en las cuencas hasta impactos positivos en infraestructuras regionales y en la resiliencia ante lluvias. Los próximos pasos del programa, según las autoridades, incluyen ampliar la cobertura y continuar evaluando los impactos a largo plazo, tanto en el sistema hídrico como en la economía local.








