Israel amenaza negar el registro de ONG, lo que podría afectar la ayuda humanitaria
MSF denuncia que la amenaza de Israel de denegar su registro y de denegar el acceso de otras ONG internacionales a Gaza y Cisjordania es, según la organización, un intento de impedir la prestación de servicios humanitarios y una posible violación del derecho internacional humanitario. La organización señala que la medida forma parte de una escalada de ataques contra la respuesta humanitaria y que podría afectar gravemente la atención médica a la población civil.
En un comunicado, MSF afirmó que nunca contrataría a personas involucradas en actividades militares y rechazó las descripciones de las autoridades israelíes sobre sus operaciones. La organización reiteró que las imágenes de muerte y destrucción en Gaza “no deben justificarse como ataques” y atribuyó esas atrocidades a los responsables de la violencia, no a quienes las denuncian.
MSF expresó preocupaciones sobre el requisito de registro que exige compartir información personal de su personal palestino con las autoridades israelíes, especialmente en un contexto en el que 15 compañeros han sido asesinados por fuerzas israelíes. La organización señaló que exigir listas de personal para acceder al territorio podría socavar la independencia y la neutralidad humanitarias, y señaló la falta de claridad sobre el manejo de datos sensibles. Además, indicó que, pese a sus esfuerzos, las autoridades responsables del proceso de registro no han aceptado sus solicitudes de reunión y han acusado a MSF de proteger a presuntos terroristas.
La organización recordó que las fuerzas israelíes han matado y herido a numerosos civiles, destruido infraestructuras médicas y atacado a personal médico, humanitario y periodístico, y que han tomado el control de gran parte de la Franja de Gaza y dificultado la entrada de bienes esenciales. MSF apuntó que estas medidas han contribuido a una situación de emergencia sanitaria y humanitaria acentuada por bloqueos y restricciones.
MSF indicó que continúa trabajando en Gaza y Cisjordania, prestando apoyo a una quinta parte de las camas hospitalarias en Gaza y acompañando a aproximadamente una de cada tres madres durante el parto. Afirmó que, si se retira su ayuda, las necesidades de la población palestina serían aún más severas, y que el actual bloqueo de suministros agrava la crisis sanitaria tras la destrucción del sistema de salud en Gaza.
La organización subrayó que los servicios disponibles para la población de Gaza son insuficientes frente a la magnitud de las necesidades y que, pese a las limitaciones, sigue buscando diálogo con las autoridades israelíes para mantener servicios vitales y apoyar al sistema sanitario. MSF sostuvo que brindar ayuda humanitaria no es un favor sino una obligación recogida en el derecho internacional, y afirmó que la población palestina requiere más servicios, no menos.








