Publicada el: 6 de febrero de 2026 :: 6:56 am

Presidente Jerí visita Ancón I; autoridades señalan desorden en el INPE

Presidente Jerí visita Ancón I; autoridades señalan desorden en el INPE

Lima, 24 de enero de 2026. El presidente de la república, José Jerí, realizó una visita inopinada al penal de Ancón I en la madrugada de hoy y, según la información oficial, encontró un cuadro de desorden administrativo, falta de control interno y deficiencias en la gestión del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).

La visita se dio a partir de un reporte de la Policía Nacional del Perú sobre la detención de una pareja dedicada a extorsionar a empresas de transporte y a mototaxistas del cono norte de la capital. Durante las diligencias, ambos detenidos habrían confesado que las acciones criminales eran dirigidas por un interno de Ancón I, lo que llevó al presidente a solicitar la ubicación del presunto cabecilla junto al comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola.

De acuerdo con el relato de los funcionarios presentes, el sistema penitenciario mostró una descoordinación notable: los registros no estaban consolidados en un sistema único y aparecían dispersos en cuadernos manuscritos revisados apresuradamente por el personal del INPE. La ubicación del interno seguía sin aclararse a la hora de la revisión inicial, y, al verificar los datos en una computadora, el nombre apareció primero en el pabellón dos, luego en el pabellón cuatro, sin que hubiese constancia de su paradero exacto.

Cuando se intentó confirmar la información, el presidente pidió explicaciones a representantes del INPE. Tras varias revisiones de documentos y consultas internas, se informó que el interno habría sido trasladado al penal de Challapalca, en Tacna, el pasado 4 de enero; sin embargo, el traslado no estaba claramente registrado en los documentos revisados minutos antes. Los intentos de contactar al penal de Challapalca resultaron infructuosos, y tampoco había acceso directo entre penales para verificar la información.

La situación se agravó cuando el presidente solicitó el registro oficial del traslado y el personal del INPE respondió que el documento se encontraba en una oficina administrativa sin llave para su acceso. El mandatario señaló que el episodio revela un problema estructural en la gestión del INPE y que, sin un sistema penitenciario ordenado, los controles y la trazabilidad de internos quedan comprometidos, lo que podría afectar la seguridad ciudadana. Según Jerí, la reestructuración integral del INPE sería urgente e impostergable, para avanzar hacia un sistema penitenciario con registros confiables, control efectivo y responsabilidades claras, en el marco de la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado.