Publicada el: 13 de febrero de 2026 :: 6:54 am

Respuesta ante el peor brote en cinco años, según autoridades

Respuesta ante el peor brote en cinco años, según autoridades

Una epidemia de cólera afectó a más de 800 personas en la zona de salud de Ruzizi, con Sangé como uno de los escenarios principales, donde MSF informó que el brote ha sido el más grave en cinco años. El equipo de MSF describe que, tras varios meses, los hogares de Sangé enfrentaron grandes dificultades para obtener agua potable y que los dos principales puntos de captación dejaron de funcionar, dificultando el suministro a la población.

Según Mamadu Diallo, responsable del equipo médico de MSF, la presencia de grupos armados hizo imposible el acceso a los puntos de agua, cuyos sistemas de filtración estaban obstruidos por arena y suciedad, lo que dejó a la población sin agua potable segura. En ausencia de alternativas, algunas personas bebieron agua no tratada de ríos o canales de riego. Busime, cuyo hija Gisele de 3 años recibe tratamiento por cólera en el Hospital General de Sangé, describió la situación como una falta de agua tratada suficiente y señaló que su hija se deshidrató gravemente.

En respuesta al brote, MSF informó haber apoyado el centro de tratamiento de cólera del Hospital General de Sangé y el Centro de Salud de Ndunda, además de instalar más de 50 puntos de cloración de agua en la zona de salud de Ruzizi. El objetivo es rehabilitar los puntos de captación para que el agua pueda filtrarse y clorarse adecuadamente, según lo indicado por la organización.

La coordinadora médica de MSF, Edwige Baluga, subrayó que el acceso al agua potable es un problema central en la zona y debe abordarse como prioridad. Después de ocho semanas de intervención, la organización afirmó que el número de casos de cólera ha descendido en un 90% y que la epidemia está bajo control.

MSF explicó que el desplazamiento forzado generado por el conflicto contribuye a la propagación de la enfermedad, ya que llegan a la zona personas que no han recibido información sobre medidas de prevención y que viven en condiciones de hacinamiento y, en ocasiones, sin acceso a agua potable. Elisé Wilondja, responsable de promoción de la salud de la organización, señaló que se están sensibilizando a líderes comunitarios sobre medidas de higiene y reconocimiento temprano de síntomas, y se está capacitando a la población para limpiar y desinfectar correctamente los recipientes de agua.

El brote ha sido particularmente significativo en la zona de salud de Ruzizi, donde MSF indicó que ya son más de 800 las personas atendidas. La epidemia estuvo acompañada por movimientos de población entre comunidades en conflicto con las FARDC y sus aliados Wazalendo, así como con el grupo armado AFC/M23. Busime narró que huyó del conflicto hacia Sangé hace un mes, y Nakitula, una agricultora de 25 años, relató una experiencia similar, indicando que buscó refugio temporal en otras áreas y que, al regresar, realiza trabajos ocasionales para sobrevivir.

MSF señaló que a finales de enero hubo una explosión en la ciudad que dejó varias muertes y heridos, lo que obligó a evacuar temporalmente Sangé por razones de seguridad. La organización indicó que las actividades continuaron de forma remota hasta mediados de febrero.