Publicada el: 15 de febrero de 2026 :: 11:46 am

Crisis del desarme nuclear: persiste la desconfianza y se observan señales de progreso

Crisis del desarme nuclear: persiste la desconfianza y se observan señales de progreso

Una experta en desarme nuclear advierte que el sistema multilateral vigente está atravesando una crisis profunda y que la arquitectura mundial de control de armas, diseñada a lo largo de décadas, podría desmoronarse si no se restablece el diálogo entre las grandes potencias. Según Gaukhar Mukhatzhanova, entrevistada por Noticias ONU, la situación es “muy difícil” y la desintegración de los marcos de control se ha acelerado en los últimos años, especialmente por el retorno de la competencia entre Estados Unidos y Rusia.

La experta, directora del Programa de Organizaciones Internacionales y No Proliferación en el Centro de Viena para el Desarme y la No Proliferación, explicó que el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) sigue siendo el único compromiso multilateral vinculante para prevenir la proliferación y promover el desarme. Abierto a la firma en 1968 y en vigor desde 1970, el TNP cuenta con 191 Estados parte y establece conferencias de revisión cada cinco años; sin embargo, la realización de estas citas se ve cada vez más comprometida por la falta de consenso entre potencias.

En este marco, Mukhatzhanova indicó que “hemos vuelto a un periodo de profunda desconfianza entre los principales actores, posiblemente peor que durante la Guerra Fría”, y señaló que la “competencia entre las grandes potencias” erosiona la capacidad de negociación. A su juicio, si hoy los actores no pueden negociar directamente y divergen sobre cuestiones fundamentales de control de armamentos y no proliferación, existe el riesgo de que el consenso vuelva a fracasar en la próxima conferencia de examen del TNP. En ese contexto, la experta abogó por identificar áreas de acuerdo y buscar un entendimiento que reafirme los fundamentos y objetivos del tratado: prevenir el uso de armas nucleares, evitar su proliferación y trazar un camino hacia posibles acuerdos futuros.

Entre las tensiones actuales, la posible reanudación de ensayos nucleares por parte de Estados Unidos podría afectar tanto al TNP como al Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT). Mukhatzhanova explicó que, dependiendo de los detalles, incluso ensayos subcríticos podrían generar tensión y cuestionamientos sobre la interpretación del CTBT, lo que alimentaría la incertidumbre respecto a la firma misma. Si se reanudaran ensayos a gran escala, advirtió, se abriría la puerta a una escalada y a respuestas de otros países, incluido Rusia.

La experta también alertó sobre el impacto de tecnologías emergentes, como los misiles hipersónicos y la inteligencia artificial, que podrían alterar la estabilidad estratégica. “Los misiles hipersónicos combinan velocidad y maniobrabilidad, lo que podría evadir mejor la defensa y la detección de misiles”, afirmó, y añadió que estas innovaciones incentivan a otros Estados a ampliar sus capacidades, dando inicio a una nueva etapa en la carrera armamentística. Sobre la IA en sistemas de alerta y toma de decisiones, subrayó la necesidad de un “control humano significativo” para evitar escaladas involuntarias derivadas de interpretaciones incorrectas de datos.

A pesar de la crisis, Mukhatzhanova destacó avances positivos, como las zonas libres de armas nucleares en diversas regiones (América Latina y el Caribe, Pacífico Sur, Sudeste Asiático, África y Asia Central), que demuestran que es posible avanzar hacia la seguridad sin armas nucleares. También mencionó que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha reconocido a Mongolia como Estado libre de armas nucleares y que se discute la creación de una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio. En su visión, existen tendencias que podrían facilitar el restablecimiento del diálogo y la reducción de riesgos, apoyadas por movimientos de los jóvenes, una mayor conciencia del impacto humanitario y una responsabilidad incrementada entre Estados no poseedores de armamento nuclear.

La investigadora concluyó que, aunque la ruta hacia una nueva arquitectura de desarme es compleja, la experiencia histórica sugiere que la cooperación y las medidas de confianza pueden abrir caminos para reconstruir marcos normativos y avanzar hacia objetivos más amplios de seguridad internacional, siempre atribuyendo las afirmaciones a las instituciones y a las autoridades pertinentes.