Informe de la ONU denuncia torturas y violaciones en centros de estafa multimillonarios del sudeste asiático
Según un informe de autoridades y organizaciones de seguridad, la llamada “industria de las estafas” habría crecido hasta alcanzar proporciones industriales, con cientos de miles de personas obligadas a trabajar como estafadores en centros operados por redes criminales en el sudeste asiático. El documento señala que, en esos centros, quienes no alcanzan los objetivos son sometidos a castigos o medidas disciplinarias por parte de las estructuras criminales responsables.
El informe describe que estas operaciones funcionan como cadenas organizadas: captación de personas en determinadas áreas, traslado y confinamiento en instalaciones donde se asignan roles de ejecución de estafas, supervisión continua y un sistema de incentivos y castigos para garantizar el cumplimiento de metas. Expertos consultados por la fuente señalan que las estafas pueden incluir llamadas telefónicas, mensajes y fraudes en línea dirigidos a víctimas en diferentes países, con una logística que abarca desde la reclutación hasta la evasión de rastros.
El análisis subraya el impacto humano y social de estas prácticas, que afectan principalmente a comunidades vulnerables y generan riesgos de explotación y trata de personas. En paralelo, las autoridades regionales han enfatizado la necesidad de cooperación internacional para identificar redes, desmantelar centros y mejorar la protección de posibles víctimas, al tiempo que evalúan marcos legales y medidas de prevención. Se indica que la investigación continúa y está ligada a esfuerzos de inteligencia y cooperación entre países para esclarecer responsabilidades y financiar operaciones.








