Según el presidente Petro, en Colombia se está llevando a cabo la mayor reforma agraria del mundo y sería el camino hacia la paz
Durante la inauguración de la II Conferencia Internacional Reforma Agraria y Desarrollo Rural Icarrd+20, el presidente Gustavo Petro afirmó que el mundo enfrenta dos tensiones centrales: la desigualdad económica y la amenaza de extinción humana por el cambio climático, y subrayó la necesidad de equilibrar la sociedad para priorizar la vida en el planeta.
Según Petro, lograr una sociedad más igualitaria en Colombia pasa por una reforma agraria que no se limite a la tenencia de la tierra, sino que incluya acceso a tierras, crédito y asistencia. “Si el campesino no tiene la suficiente tierra, el suficiente crédito, la suficiente asistencia, no hay más alimentos; hoy necesitamos más alimentos”, declaró, destacando que la alimentación se genera en una porción menor de la tierra fértil y cuestionando qué hacer con el resto de la tierra disponible.
El mandatario criticó que el crédito privado en Colombia se destine en mayor medida a grandes extensiones destinadas a ganadería extensiva y a la producción de etanol a partir de caña de azúcar, actividades que, según él, no contribuyen a la seguridad alimentaria y a la reducción de la inflación. En su opinión, la tierra debería usarse para cultivos como maíz, yuca o plátano, que aporten alimentos.
Petro también vinculó la crisis climática con la tenencia de la tierra en Colombia, especialmente en Córdoba, describiendo la violencia estructural vinculada a la propiedad de la tierra como una “violencia en masa” que se suma a los impactos climáticos. Señaló que, si bien se presentan fenómenos climáticos, persiste una desigualdad social que agrava la situación en el valle del río Sinú, y afirmó que la combinación de cambios climáticos y desigualdad política compone dos grandes tensiones.
Según el presidente, la solución a estas tensiones pasa por la redistribución de la riqueza y por redefinir la idea de riqueza para incluir dimensiones distintas a lo material. En cuanto a la reforma agraria, sostuvo que en Colombia “es mayor” que las realizadas en otros países y que se busca avanzar de forma pacífica: “estamos comprando la tierra, recuperando baldíos, devolviendo agua a ciénagas y fortaleciendo el poder de la mujer campesina en los campos”.








