Ucrania: tragedia en miles de fragmentos; «Qué clase de vida es esta», pregunta
En el cuarto aniversario de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, las autoridades internacionales advierten que el conflicto continúa provocando sufrimiento humano extendido y una degradación de servicios básicos. Según la ONU, desde el 24 de febrero de 2022 han perdido la vida más de 15.000 civiles y los daños totales ya superan los 195.000 millones de dólares. La Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional habrían sido violados en el inicio de la campaña militar, según el relato de los organismos internacionales.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, describió la guerra como «una mancha en nuestra conciencia colectiva» y señaló que los civiles son los más afectados a medida que se prolonga el conflicto. En su valoración, aseguró que cuanto más dure la guerra, mayor será la intensidad de la violencia, y destacó que el año pasado murieron 2.514 personas, cifra que calificó de «simplemente inaceptable».
El conflicto se ha traducido en notables penurias para la población, con comunidades enteras que recuerdan combates históricos en el este de Ucrania mientras la realidad actual se desmorona en múltiples dolores individuales. En ciudades cercanas al frente, como Jersón, la población ha visto cambios de control y el sistema educativo ha quedado prácticamente paralizado; los refugios subterráneos se han convertido en espacios habituales para niños y familias que buscan protección ante bombardeos.
En el caso de Victoria, una madre de Jersón, su familia depende de ayudas humanitarias para obtener suministros básicos. Asegura que no hubo voluntad de las autoridades para poner fin al conflicto, y que, aunque el apoyo recibido resulta de gran ayuda, persiste la esperanza de un futuro pacífico para su hija, con menos riesgo de ataques en su día a día.
El gasto energético y el invierno duro han agravado la situación: en Jersón, la calefacción es limitada y la temperatura dentro de los hogares llega a ser extremadamente baja, mientras los ataques a infraestructuras energéticas han dejado a cientos de miles sin calefacción o electricidad. UNICEF señala que incluso dentro de los apartamentos, la temperatura puede descender a dos o tres grados, planteando riesgos para la salud de niños y personas vulnerables.
En el conjunto del país, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) reporta 55.550 víctimas civiles confirmadas, incluidas 15.378 muertes, porcentaje que podría ser mayor dada la denegación de acceso a ciertas zonas. UNICEF estima que más de 3,2 millones de niños han resultado muertos o heridos desde febrero de 2022, con un incremento del 10% en víctimas infantiles en 2025 respecto al año anterior. También se contabilizan aproximadamente 3,7 millones de desplazados internamente y más de 4,4 millones de personas que han dejado Ucrania y han regresado, aunque 372.000 siguen desplazadas dentro del país.
El coordinador humanitario de la ONU en Ucrania, Matthias Schmale, comentó que, pese al cansancio de la población, hay quienes mantienen la determinación de seguir adelante. Indicó que lo decisivo es que este año se logre una verdadera pausa en las hostilidades y una paz duradera con dignidad, y pidió que se avance hacia un alto el fuego.








