Publicada el: 28 de febrero de 2026 :: 11:56 am

Aumentan las presiones humanitarias en Cuba mientras continúa la crisis energética

Aumentan las presiones humanitarias en Cuba mientras continúa la crisis energética

El coordinador residente de Naciones Unidas en Cuba, Francisco Pichón, alertó sobre crecientes riesgos para la atención médica, los servicios de agua y la distribución de alimentos a medida que las reservas energéticas del país siguen cayendo. En una rueda de prensa virtual desde La Habana, conectada por videollamada, afirmó que persiste la preocupación de que la crisis pudiera profundizarse y generar “riesgos humanitarios agudos” para las comunidades más vulnerables.

Pichón señaló que la actual tensión es consecuencia de múltiples impactos, entre ellos el huracán Melissa, que en octubre afectó a más de 2,2 millones de personas. Según explicó, las autoridades cubanas mantienen un plan de contingencia de un mes para enfrentar los desafíos derivados de la escasez de combustible, aunque aclaró que no está claro cuáles serán los próximos pasos y que la situación podría implicar “un riesgo real de sufrimiento humano” si no se toman medidas adecuadas.

El coordinador de la ONU indicó que la vida diaria en Cuba “se está volviendo frágil” y que los servicios esenciales se están viendo reducidos en todo el país, que depende en gran medida del petróleo para cubrir sus necesidades energéticas. Cuba produce petróleo pesado destinado a la generación de energía, pero la capacidad es limitada. La nación obtiene el 90% de su energía a partir de combustibles fósiles y enfrenta un déficit del 30% para cubrir el mínimo necesario; también existen interrogantes sobre la capacidad de refinación.

En materia sanitaria, Pichón subrayó que cinco millones de personas viven con enfermedades crónicas y que los tratamientos pueden verse afectados por la crisis energética. Esto incluye a miles de pacientes con cáncer que requieren atención oncológica continua y a más de 32.000 mujeres embarazadas. Además, casi un millón de personas —aproximadamente el 10% de la población— obtienen agua potable a través de camiones cisterna, mientras que el 84% de los equipos de bombeo depende de electricidad.

La seguridad alimentaria también se ve afectada por interrupciones en toda la cadena de suministro, y se ha observado un debilitamiento de la protección social, con problemas para mantener servicios en programas escolares y centros de atención a personas mayores.

“El riesgo para la vida de las personas no es retórico; los que sufren primero y más son la gente común, especialmente los más vulnerables”, afirmó Pichón ante los periodistas. En este escenario, se ha hecho cada vez más difícil alcanzar a las personas necesitadas debido a la escasez de energía que dificulta el transporte y retrasa procesos de importación. Además, advirtió que las capacidades humanitarias podrían verse limitadas sin una excepción humanitaria para el petróleo y la ayuda.

De cara al futuro, el funcionario llamó a la comunidad internacional a abordar la crisis mediante un “esfuerzo diplomático que pueda llevarse a cabo con Estados Unidos”. Tras un fallo de la Corte Suprema que declaró ilegal que Washington emplee una ley de emergencia para este contexto, las amenazas de imponer aranceles a los países proveedores de petróleo a Cuba se han reducido. Entre las prioridades de la ONU en Cuba figura acelerar la transición hacia energías más limpias, aunque el embargo dificulta atraer inversiones en ese sector.

Por otra parte, Pichón pidió “moderación para evitar una escalada” ante la muerte de cuatro cubanos a manos de la Guardia Costera cubana en una lancha rápida con matrícula estadounidense tras un choque armado en el mar, ocurrido el miércoles. El coordinador de la ONU instó a evitar acciones que agraven la crisis y llamó a mantener canales de diálogo para proteger a las poblaciones afectadas.