Violencia contra las mujeres, identificada como emergencia global por organismos internacionales
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, señaló en Ginebra que la violencia contra las mujeres se ha convertido en una “emergencia mundial”, a partir de casos como el de Pelicot y el de Epstein. En un discurso ante el Consejo de Derechos Humanos, Türk instó a los Estados a investigar todos los crímenes presuntos, proteger a las supervivientes y garantizar que se haga justicia sin temor ni favoritismos.
Según Türk, los casos de Dominique Pelicot, implicado en lo que la ONU ha llamado “las violaciones de Mazan”, y de Jeffrey Epstein, expuesto por su red de explotación sexual transnacional, evidencian la magnitud de los abusos que sufren mujeres y niñas. En sus palabras, “¿alguien cree que no hay muchos más hombres como Dominique Pelicot o Jeffrey Epstein?”. El alto funcionario afirmó que estos abusos son posibles gracias a sistemas sociales que silencian a las mujeres y protegen a los hombres poderosos de responsabilidad.
El representante de la ONU recordó que, a nivel global, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) reportó alrededor de 50.000 mujeres y niñas asesinadas en 2024, mayoría de ellas por familiares. Türk señaló que la violencia contra las mujeres, incluidas las cifras de feminicidio, representa una emergencia y enfatizó la necesidad de respuestas adecuadas y coordinadas por parte de los Estados.
El Alto Comisionado también expresó preocupación por el aumento de ataques, incluyendo los de carácter digital, contra mujeres que ocupan puestos públicos. Türk afirmó que las políticas públicas que conoce señalan una persistente misoginia y odio en línea, y reiteró la necesidad de abordar estas conductas para proteger a las víctimas y a las defensoras de derechos humanos.
Entre otros temas, Türk subrayó el deterioro de la seguridad mundial, con conflictos armados que se han multiplicado desde 2010 y un incremento de ataques contra civiles. Mencionó focos de crisis que van desde Sudán y la República Democrática del Congo hasta los territorios palestinos ocupados, Myanmar y el Sahel, y pidió a las partes en conflicto que protejan a los civiles y actúen con moderación.
Sobre Irán, el alto comisionado expresó estar “horrorizado” por las recientes condenas a muerte de ocho manifestantes, entre ellos dos menores, y solicitó investigaciones independientes y juicios justos, además de un moratorio de la pena de muerte. En China, pidió a las autoridades reducir las disposiciones penales vagas que, a su juicio, reprimen derechos fundamentales y lamentó la falta de seguimiento a recomendaciones para proteger a uigures, tibetanos y otras minorías.
Türk también aludió a la crisis económica en Cuba provocada por restricciones de combustible, y describió la situación como un riesgo de colapso, citando muertes de niños con cáncer por falta de medicamentos. En Estados Unidos, la ONU señaló preocupaciones por el uso de fuerza excesiva por parte de agentes migratorios durante operativos contra migrantes y manifestantes, y en Europa, por restricciones en el acceso a servicios esenciales para migrantes.
Como cierre, Türk afirmó que “los derechos humanos son más populares que el populismo” y llamó a construir una Alianza Global por los Derechos Humanos que represente a la mayoría silenciosa que busca un mundo más justo y pacífico, sin adoptar el marco ceremonial, sino con medidas concretas para proteger a las víctimas y mejorar la rendición de cuentas.








