Ataques con drones en Sudán afectan zonas civiles
Según Médicos Sin Fronteras (MSF), los ataques con drones llevados a cabo por las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido están afectando también a civiles e infraestructuras críticas en todo Sudán, incluyendo escuelas, mercados, centros de salud y fuentes de agua. En las dos primeras semanas de febrero, los equipos de MSF atendieron a 167 pacientes con heridas profundas en el tórax y el abdomen, múltiples fracturas y traumatismos craneoencefálicos provocados por metralla de drones, así como otros incidentes relacionados.
La organización indicó que estas dinámicas de ataques elevan el riesgo para la población civil y para el personal humanitario, y solicitó protección inmediata para ambos, además de exigir el acceso seguro a la atención médica en zonas afectadas. El reporte señala que las interrupciones en servicios médicos y la presencia reducida de personal sanitario se han intensificado desde los ataques iniciales reportados en noviembre.
Entre los casos descritos, MSF explicó que el 15 de febrero un equipo en Adré, en el este de Chad, recibió a 18 civiles heridos tras ataques con drones contra un mercado de combustible cerca de la frontera, en Adikong, Darfur Oeste. El 6 de febrero, otros 29 pacientes fueron atendidos en un hospital que MSF apoya en Tine, también en el este de Chad, tras dos ataques con drones en el oeste de Sudán que dejaron al menos 10 muertos; cuatro de los heridos fallecieron en el centro hospitalario. Desde entonces, llegaron decenas de pacientes más, con mayor frecuencia, a medida que continuaban los ataques.
Entre los casos citados, una niña de 9 años fue recibida con una herida de metralla en el ojo, fracturas faciales y dedos amputados. La fuente indicò que, pese a recibir atención, podría enfrentar una discapacidad a largo plazo y fue trasladada a Yamena para tratamiento adicional, según la coordinadora médica de MSF en Tine, Virginia Moneti. En Zalingei, Darfur Central, el personal de MSF trató a 29 pacientes durante el mes, tras varios ataques, incluidos al menos ocho civiles.
MSF señaló que, tras ataques con drones el 3 de noviembre en Darfur Norte, se vieron obligados a retirarse de Kornoi y Tina, lo que interrumpió servicios médicos y humanitarios esenciales y dejó a la población sin atención.”
Esperanza Santos, responsable de la unidad de emergencias de MSF, explicó que “la guerra en Sudán se libra con drones más allá de las líneas del frente” y que los equipos atienden a un gran número de heridos por drones, incluida población femenina y menores. Añadió que estos ataques buscan interrumpir las cadenas de suministro y dañar infraestructuras civiles, lo que podría generar condiciones similares a un asedio en zonas en disputa.
En Kordofán Norte, donde MSF lanzó recientemente una respuesta de emergencia en El Obeid, se reportaron ataques con drones que alcanzaron un convoy humanitario, un vehículo de desplazados y una estación de autobuses los días 6 y 7 de febrero. También se registraron ataques contra centros de salud en Kadugli y Dilling, en Kordofán Sur, durante las dos primeras semanas de febrero. Santos añadió que estos incidentes muestran un patrón alarmante en la conducción de la guerra en Sudán y que los ataques con drones no se limitan a objetivos militares, con múltiples ataques consecutivos en el mismo lugar y daños devastadores a civiles.
MSF afirmó que los actores armados deben adoptar medidas inmediatas para proteger a civiles y al personal humanitario, y subrayó la necesidad de considerar siempre la protección de civiles. La organización señaló que, cuando se violan zonas civiles o infraestructuras humanitarias, sus equipos no pueden operar de forma segura, dejando a las comunidades sin atención esencial y profundizando las necesidades humanitarias en el país.








