Petro afirmó que hace un año ordenó cambiar aviones Hércules y emitir un Conpes para fortalecer capacidades de las Fuerzas Militares y de la Policía
El mandatario señaló que, en su criterio, la defensa del Estado debe responder a un criterio de campo de batalla y de disciplina militar, y afirmó que “la orden funciona” en ese contexto, no la democracia asamblearia, cuando se trata de decisiones estratégicas de seguridad. Citó además que, según lo expuesto, el ser humano debe ser priorizado por encima de las armas y que estas deben ser pertinentes; afirmó que Colombia debe fabricar armamento nacional y ampliar la producción interna.
Petro mencionó indicadores de la industria bélica y criticó lo que describió como una dependencia de terceros, incluyendo comentarios sobre alianzas y adquisición de equipamiento. Comentó que se ha dejado de lado la posibilidad de producir ciertos equipos en el país y, en su detalle, señaló conceptos sobre Indumil, Cotecmar, aviones y el eventual abandono de una alianza con Brasil para la fabricación de aviones, lo que, afirmó, podría haber permitido contar con aeronaves de fabricación nacional o con mayor integración tecnológica.
Sobre el plan de fortalecimiento, el jefe de Estado dijo que el objetivo del Conpes para 2025 es fortalecer las capacidades de defensa ante amenazas de terrorismo, incluida la necesidad de blindar vehículos y producir fusiles en Colombia, y cuestionó la ausencia de antidrones en el Ejército, señalando que, según su versión, existen riesgos operativos por esa carencia. Con respecto a la sustitución de proveedores, indicó que se planteó adquirir fusiles nuevos y explorar alternativas con socios que cuenten con metales de alta calidad, además de mencionar la posibilidad de adquirir helicópteros de transporte y de combate, en referencia a gestiones con aliados extranjeros.
El presidente reiteró que, según su lectura, la capacidad actual de las Fuerzas Armadas representa aproximadamente el 45% de lo que considera necesario, y descartó atribuir esa situación a este gobierno, alegando que se trata de una dinámica de más de una década de adquisiciones centradas en equipamiento “regalado” o anticuado. Concluyó afirmando que las Fuerzas Armadas deben ser autónomas y no depender de otros países para garantizar la defensa de la nación, y subrayó la necesidad de avanzar en la producción y sustitución de tecnología y equipamiento.








