Publicada el: 10 de abril de 2026 :: 3:10 pm

Presidente José Antonio Kast presenta avión T-40 NEWEN de ENAER

Presidente José Antonio Kast presenta avión T-40 NEWEN de ENAER

El T-40 NEWEN surge como una respuesta estratégica para reemplazar la flota histórica de entrenamiento T-35 Pillán, que formó a pilotos chilenos y de países aliados durante más de 40 años. Ante el fin de vida útil de esa aeronave, el Estado optó por desarrollar una solución nacional en lugar de adquirir tecnología extranjera, definiendo una decisión de autonomía tecnológica e industrial.

El programa, inicialmente denominado Pillán II, se consolida como el primer desarrollo aeronáutico completo en Chile en casi dos décadas, reposicionando al país en el mapa de productores de tecnología aeroespacial. El T-40 NEWEN no es solo una aeronave: es un sistema integrado de formación que combina aviónica digital, simulación avanzada y capacidades industriales nacionales, y representa un paso desde la dependencia tecnológica hacia una industria de defensa moderna con impactos en empleo, innovación y proyección internacional.

En una intervención institucional, el Presidente de la República agradeció a las Fuerzas Armadas por su inversión en la Nación. Según lo señalado por el portavoz presidencial, “esto es una inversión, no es un gasto”, y destacó el rol de ENAER, ASMAR y FAMAE en el proyecto. El mandatario subrayó el orgullo y el reconocimiento por el trabajo realizado para la Patria.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas señaló, por su parte, que “Newen es fuerza, fuerza de las Fuerzas Armadas y de la Fuerza Aérea, pero también la fuerza de todos los chilenos que se ve reflejada en este proyecto”. Se recordó que el desarrollo continúa la trayectoria de un avión que formó a más de mil pilotos de la Fuerza Aérea y que se busca situar a Chile en un lugar destacado a nivel mundial en capacidades y en la industria aeronáutica nacional.

Entre los antecedentes clave, el programa incorpora una cabina digital tipo Glass Cockpit alineada con estándares de aeronaves modernas, integración de simulación, planificación y debriefing, y el uso de materiales compuestos (aproximadamente 30%). El sistema integral de instrucción incluye simulador con realidad mixta, herramientas de planificación de misión (MPS) y debriefing (DBS), y entrenamiento técnico con herramientas digitales avanzadas.

En lo industrial, la iniciativa contempla una producción inicial de 33 aeronaves, la generación de cerca de 300 empleos especializados y el desarrollo de una red de proveedores nacionales, con PYMES certificadas, que se integrarán a la cadena de valor de la defensa y la aviación en Chile.