Gobierno de República Dominicana establece mesa permanente con transportistas para mitigar alza de combustibles y evitar aumentos en el pasaje
Tras concluir la reunión con gremios del transporte celebrada en el Salón Verde del Palacio Nacional, Sanz Lovatón, acompañado del ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, informó que, para sostener estas medidas y garantizar que las alzas en los carburantes no sean transferidas a la población, las autoridades estiman una inversión adicional cercana a los RD 800 millones de pesos, con el propósito de proteger la economía de las familias dominicanas y mantener la estabilidad del servicio de transporte a nivel nacional.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes calificó el encuentro como un diálogo constructivo y fructífero entre el Gobierno y los principales representantes del sector de transporte.
Asimismo, explicó que, durante la reunión, se evaluó el comportamiento reciente de los precios de los combustibles, así como el impacto que esto podría generar en las operaciones del transporte público y en el bolsillo de los ciudadanos. En ese sentido, indicó que el Gobierno decidió reforzar los mecanismos de apoyo económico al sector para evitar aumentos en el pasaje y garantizar que los usuarios continúen recibiendo el servicio sin mayores cargas económicas.
Sanz Lovatón destacó que el presidente Abinader ha dado instrucciones precisas para mantener un canal de comunicación abierto y permanente con las organizaciones del transporte, a fin de monitorear de cerca la evolución de la situación y adoptar medidas oportunas que permitan preservar la estabilidad del sector.
Asimismo, explicó que la mesa de trabajo permanente acordada durante el encuentro servirá para dar seguimiento continuo a los compromisos asumidos entre ambas partes, así como para discutir alternativas orientadas a enfrentar los desafíos derivados del comportamiento de los mercados internacionales de los combustibles.
El ministro señaló que el Gobierno continuará evaluando distintas acciones de apoyo y mecanismos de compensación económica que contribuyan a mantener la estabilidad del transporte público y evitar que cualquier variación en los precios de los carburantes impacte directamente a los usuarios.








