El Programa Forestal participó en la reunión global de la Agenda para la Ganadería Sostenible en Senegal
El coordinador del Programa Nacional Forestal del INTA y vicepresidente de la Red Global Silvopastoril, Pablo Peri, destacó la participación del organismo en un espacio donde se discuten los principales desafíos de la producción ganadera sostenible a escala global.
Peri señaló que los sistemas silvopastoriles, que combinan la producción de carne, fibra de origen animal o leche con árboles, ocupan hoy un lugar central en la agenda internacional por sus aportes frente al cambio climático. Dijo que fijan más carbono, conservan mejor la biodiversidad y resisten mejor las sequías.
También advirtió que, ante mayores exigencias de sustentabilidad, producir de manera responsable ya no es solo una cuestión ambiental, sino también una condición para acceder a determinados mercados. Sostuvo que el desafío es que quienes conservan el suelo y manejan responsablemente sus recursos obtengan mejores oportunidades comerciales y precios diferenciales.
El coordinador del Programa Nacional Forestal subrayó además la importancia de que el INTA participe activamente en estos espacios internacionales, porque permiten intercambiar experiencias, aportar conocimiento generado en los territorios e incorporar herramientas y políticas para fortalecer una ganadería más sostenible para la Argentina.
La Red Global Silvopastoril, de la que forma parte el Programa Forestal del INTA, busca promover el fortalecimiento y la expansión de los sistemas silvopastoriles a nivel mundial como alternativa técnica, económica, ambiental y cultural para una ganadería sostenible.
La Declaración de Dakar reafirma el papel estratégico de la ganadería en la seguridad alimentaria, la nutrición, los medios de vida rurales, la salud pública y el desarrollo sostenible. También destaca el bienestar animal y el enfoque “Una Salud” como pilares para transformar los sistemas agroalimentarios.
Entre los compromisos asumidos por los integrantes de GASL figuran el fortalecimiento de una ganadería sostenible, inclusiva y resiliente; el respaldo al Plan de Acción Mundial de la FAO para la Transformación Sostenible de la Ganadería; la promoción de políticas basadas en evidencia científica; y el impulso al diálogo entre los sectores vinculados con la actividad.
El documento pone especial énfasis en la equidad de género y el protagonismo de las mujeres rurales, con acciones para reducir las brechas en acceso a la tierra, el crédito, la tecnología, la extensión y los mercados. Además, subraya la necesidad de generar oportunidades para las juventudes rurales mediante empleo, capacitación y emprendimientos ligados a las cadenas de valor ganaderas.








