Gustavo Petro se pronuncia sobre la descertificación de Estados Unidos a Colombia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, participó en una transmisión pregrabada para la ciudad de Bucaramanga, donde anunció la inauguración de la sede para la juventud de la Universidad Industrial de Santander y abordó, entre otros temas, la política antidrogas del país. De acuerdo con el mandatario, su intervención busca presentar una alternativa centrada en la erradicación voluntaria y en el fortalecimiento del desarrollo rural para combatir el narcotráfico.
En su intervención, Petro sostuvo que las afirmaciones del gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Joe Biden, sobre la estrategia colombiana son “mentiras” y que la cooperación debe basarse en cifras y evidencias. Afirmó que, durante su gestión, la incautación de cocaína en 2024 alcanzó 889 toneladas, una cifra que, según dijo, supera los registros de gobiernos anteriores y demuestra la efectividad de su enfoque, que se apoya en la cooperación entre las fuerzas armadas, la policía y otros actores estatales.
El jefe de Estado presentó un contraste entre la erradicación forzosa y la erradicación voluntaria. Señaló que, entre 2016 y 2020, bajo gobiernos previos, se registraron grandes niveles de erradicación forzosa, con picos de hasta 130.000 hectáreas, lo que, a su juicio, no se tradujo en una reducción sostenida de los cultivos de hoja de coca y sí tuvo costo social y ambiental. Según Petro, en su administración se ha pasado a una “erradicación voluntaria” cuya ejecución ha aumentado la entrega de hectáreas erradicadas y ha generado menores impactos en la población civil y en las fuerzas de seguridad.
Sobre las cifras de cultivo de coca, el presidente indicó que, tras años de erradicación forzosa, los cultivos presentaron crecimiento en años previos al actual gobierno, con aumentos significativos en 2021 y 2022. Afirmó que, desde su llegada al poder, los datos muestran una reducción en el crecimiento de los cultivos y un incremento en la sustitución voluntaria de cultivos, con metas de erradicación que, según dijo, ya alcanzan miles de hectáreas y podrían llegar a decenas de miles en 2025.
Petro subrayó que la política de erradicación forzosa ha dejado un saldo de víctimas entre las fuerzas de seguridad y que, a su juicio, la violencia asociada a ese método es mayor que la verificada con la erradicación voluntaria. Presentó una serie de gráficos para apoyar su argumento y afirmó que “la guerra contra el narcotráfico” ha fallado a nivel global, proponiendo, en cambio, una estrategia que priorice la paz y el desarrollo de las comunidades campesinas.
El mandatario cuestionó el enfoque estadounidense y afirmó que su gobierno ha extraditado a cientos de narcotraficantes a Estados Unidos, destacando que la prioridad es avanzar hacia procesos de paz y sustitución de cultivos, en lugar de una confrontación militar. Afirmó que la reducción de cultivos y la desarticulación de redes del narcotráfico deben medirse por la prosperidad de las familias campesinas y por el progreso social, no por el número de muertos o confrontaciones.
En su mensaje final, Petro invitó a una conversación a nivel regional y afirmó que, para Colombia, una estrategia basada en la participación del campesinado y la juventud es más eficaz que la vía militar. Remarcó que el objetivo es reducir la producción de coca y disminuir el consumo de sustancias nocivas, enfatizando la necesidad de políticas públicas que incrementen la educación y las oportunidades para las comunidades rurales.








