Publicada el: 21 de octubre de 2025 :: 12:53 pm

Apertura de la cumbre comercial centrada en deuda de 31 billones de dólares

Apertura de la cumbre comercial centrada en deuda de 31 billones de dólares

Una alta funcionaria de comercio de la ONU afirmó este lunes que mantener un sistema comercial internacional basado en normas sigue siendo un reto fundamental si el mundo quiere evitar una guerra arancelaria perjudicial. En su intervención ante los 195 Estados miembros de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en Ginebra, Rebeca Grynspan señaló que el 72% del comercio mundial “sigue rigiéndose por las normas de la OMC”, cuyas reglas son negociadas y firmadas por las naciones participantes.

Según Grynspan, “por ahora hemos evitado el efecto dominó de la escalada arancelaria que en la década de 1930 puso de rodillas a la economía mundial”, y pidió mantener los esfuerzos para sacar a millones de personas de la pobreza a través del comercio. Sus comentarios se producen en medio de la incertidumbre económica global y de discusiones sobre posibles aranceles hacia socios comerciales de Estados Unidos.

La directora de la UNCTAD atribuyó ese progreso a la voluntad de negociación de los países “cuando parecía inútil”, defendiendo un sistema basado en normas incluso cuando había propuestas de reformarlo y manteniendo puentes cuando se rompían, según afirmó. Asimismo, recordó el vigor mostrado por el comercio mundial en el primer semestre de 2025, que se expandió pese a la volatilidad y a cambios en políticas comerciales, de acuerdo con la Actualización del Comercio Global publicada por la UNCTAD. Sin embargo, la organización señaló un colapso del 16% en las importaciones de Estados Unidos y advirtió sobre cambios rápidos en la dinámica económica mundial.

En su evaluación, Grynspan advirtió que los flujos de inversión globales llevan dos años consecutivos de retroceso, lo que erosiona las perspectivas de crecimiento. El sistema de inversión actual, explicó, favorece proyectos en economías más ricas sobre los países en desarrollo, y vería elevado el costo de financiamiento: un dólar puede ser “tres veces más caro en Zambia que en Zúrich”. Asimismo, destacó que los costos de transporte se han vuelto demasiado volátiles y que los países sin litoral y los pequeños Estados insulares en desarrollo afrontan facturas de transporte por encima de la media mundial.

La agenda de la UNCTAD se inscribe en un contexto más amplio: la inteligencia artificial podría añadir “billones” al PIB global, pero menos de un tercio de los países en desarrollo cuentan con estrategias para aprovechar sus beneficios. Naciones Unidas señalan que 2600 millones de personas siguen sin acceso a Internet, la mayoría mujeres en economías en desarrollo. En este marco, la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, advirtió sobre una deuda pública que alcanzó los 31 billones de dólares en los países en desarrollo el año pasado, lo que, según ella, limita la capacidad de invertir en educación, sanidad y otras infraestructuras.

La cumbre, que se extenderá hasta el 23 de octubre y contará con la presencia del Secretario General de la ONU, António Guterres, busca delinear la hoja de ruta comercial global para los próximos cuatro años. En su intervención, Grynspan planteó la pregunta central de la conferencia: “La clave no es si el cambio sucederá, sino quién lo dirigirá y para beneficio de quién”. En ese marco, los delegados buscan fórmulas para mantener vivo un sistema comercial basado en normas, capaz de reducir la desigualdad, restaurar la confianza y resistir las turbulencias geopolíticas de esta nueva fase del comercio mundial.