La ONU solicita abrir todos los pasos fronterizos de Gaza
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió este viernes que la ayuda alimentaria no podrá llegar a toda la población de Gaza sin la apertura de todos los pasos fronterizos, especialmente los del norte, donde en agosto se declaró una hambruna. La agencia indicó que ya dispone de suministros suficientes para alimentar a la población de la Franja durante tres meses, siempre que Israel permita un acceso total.
Una semana después del frágil alto el fuego, el PMA informó que está entregando una media de 560 toneladas de alimentos al día. “El acuerdo de alto el fuego ha abierto una pequeña ventana de oportunidad, y el PMA está actuando con gran rapidez para ampliar la ayuda alimentaria y llegar a las familias que han soportado meses de bloqueo, desplazamiento y hambre”, afirmó Abeer Etefa, portavoz del PMA para Oriente Medio, África del Norte y Europa Oriental. Etefa dijo a periodistas en Ginebra que los equipos y las redes de suministro están plenamente movilizados.
Cinco puntos de distribución ya están funcionando en Gaza, con prioridad para mujeres y niños. “Nuestro objetivo es ampliar a 145 puntos de distribución en toda Gaza; esa es la escala que nos hemos marcado”, agregó la portavoz. Los organismos humanitarios señalan que el acceso sostenido y los cruces operativos son esenciales para llegar a todas las personas necesitadas, y advierten que actualmente solo hay dos cruces abiertos mientras los del norte permanecen cerrados, lo que limita las entregas a las zonas más afectadas. Etefa afirmó que las carreteras están bloqueadas y destruidas, lo que representa una gran limitación para el transporte.
Debido a restricciones de acceso y seguridad, no se han realizado distribuciones de alimentos en la ciudad de Gaza; hasta ahora solo se han suministrado alimentos para niños y mujeres embarazadas o lactantes. Jens Laerke, portavoz de la Oficina de la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), señaló que los cruces del norte permanecen cerrados “porque las autoridades israelíes no los han abierto”. Laerke añadió que es “muy importante” abrir estos pasos, especialmente allí donde se ha instalado la hambruna, e indicó que la reparación de carreteras y la retirada de municiones sin explotar también son necesarias para la seguridad y el acceso.
Según el PMA, ya se han posicionado 57.000 toneladas de alimentos en Egipto, Jordania y el interior de Israel, y se prevé aumentar esa cantidad hasta 170.000 toneladas, suficiente para 1,6 millones de personas durante tres meses. El 16 de octubre, 950 camiones entraron en Gaza, incluidos ocho con combustible y tres con gas, según la OCHA. Aproximadamente un tercio de estos vehículos ingresó gracias a mecanismos coordinados por Naciones Unidas.
En otro ámbito, Sofia Calltorp, responsable de Acción Humanitaria de ONU Mujeres, instó a que la frágil tregua en Gaza se traduzca en una “recuperación liderada por las mujeres y las niñas”. Calltorp señaló que, durante dos años, mujeres y niñas en Gaza fueron asesinadas a un ritmo de aproximadamente dos cada hora, cifra que, afirmó, define la magnitud de la guerra y debe guiar la conciencia internacional. Indicó que las necesidades siguen siendo “más acuciantes que nunca”, y que más de un millón de mujeres y niñas requieren ayuda alimentaria, con cerca de 250.000 que necesitan apoyo nutricional urgente. “Este alto el fuego es una oportunidad para actuar con rapidez, detener la hambruna donde ha comenzado y prevenirla donde se avecina”, dijo Calltorp.
En materia de rendición de cuentas, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, subrayó que los derechos humanos deben estar “en el centro de los esfuerzos” de recuperación y construcción de paz tras el conflicto en Gaza. Türk destacó la importancia de la rendición de cuentas, la justicia transicional, el acceso a necesidades básicas y la participación política de todos los palestinos, así como el reconocimiento del derecho a la autodeterminación y la necesidad de procesos políticos que conduzcan a una solución de dos Estados. Señaló áreas clave como seguridad, gobernanza inclusiva, fortalecimiento de la sociedad civil y educación para la paz, y afirmó que sin derechos humanos no puede haber paz duradera y que la comunidad internacional debe respaldar esos principios con acción.








