Consejo de Seguridad: alto al fuego en Gaza es descrito como un momento importante pero inestable
La tregua de alto el fuego en Gaza fue presentada por un alto funcionario de la ONU como una oportunidad para detener una de las fases más destructivas del conflicto entre Israel y Palestina, pero advirtió que sin un apoyo sostenido para la reconstrucción y la entrega de ayuda humanitaria podría repetirse la violencia. El coordinador especial adjunto de la ONU para Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, habló ante el Consejo de Seguridad sobre la necesidad de consolidar la frágil tregua lograda a principios de este mes.
Alakbarov indicó que, si bien el acuerdo de 20 puntos impulsado por Estados Unidos, Qatar, Egipto y Turquía ha creado una “coyuntura trascendental pero precaria”, su permanencia depende de que la comunidad internacional aporte un respaldo decisivo para la reconstrucción y permita la entrada de ayuda a gran escala. “Hay que evitar a toda costa que se reanude el conflicto”, afirmó el funcionario, al elogiar los esfuerzos de mediación de los países mencionados y señalar que la tregua es un avance crucial que debe consolidarse mediante la moderación y la cooperación.
En paralelo, Alakbarov instó a la devolución inmediata de los restos mortales de los rehenes fallecidos y solicitó que la ayuda humanitaria entre en Gaza de forma sostenida para atender necesidades consideradas “enorme y urgente”. Según la ONU, desde la entrada en vigor de la tregua las operaciones de socorro se han ampliado en la franja, y el plan humanitario de 60 días busca agilizar trámites aduaneros, aumentar rutas de acceso y restablecer servicios básicos. En la primera semana del alto el fuego, el flujo de ayuda habría aumentado un 46 %, aunque el funcionario señaló que el acceso sigue siendo limitado y que se requieren más pasos fronterizos y un paso seguro para trabajadores humanitarios, así como la entrada continua de combustible y bienes esenciales.
La violencia continuó su curso durante el periodo de alto el fuego, con ataques de ambos lados y represalias de grupos armados que, según la ONU, siguen poniendo en riesgo los esfuerzos de socorro y la estabilidad en el territorio. En Cisjordania, Alakbarov expresó preocupación por operaciones de seguridad israelíes a gran escala, la violencia de colonos y la retención de ingresos fiscales palestinos, subrayando que los palestinos deben poder regresar a sus hogares y que las economías locales deben funcionar.
El enviado adjunto también se refirió al dictamen consultivo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de esta semana, que la ONU valoró positivamente, en el que Israel, como potencia ocupante, debe facilitar la ayuda humanitaria y cooperar plenamente con las Naciones Unidas y sus agencias. De cara al futuro, Alakbarov señaló que la reconstrucción debe estar dirigida por los palestinos con apoyo de socios regionales e internacionales, y presentó la próxima Conferencia de El Cairo sobre la Reconstrucción como un “formato importante” para impulsar la recuperación de Gaza.
Aceptando el impulso internacional hacia una solución política, el coordinador especial indicó que las iniciativas recientes, entre ellas la Cumbre por la Paz de Sharm el-Sheikh y la Alianza Mundial para la Solución de Dos Estados, han generado un nuevo impulso para avanzar hacia un horizonte político viable. Alakbarov reiteró que las Naciones Unidas mantienen su compromiso con una resolución del conflicto en base al derecho internacional y a una solución de dos Estados que conviva en paz y seguridad, con fronteras previas a 1967 y con Jerusalén como capital de ambos Estados.
En cuanto a la atención sanitaria, la Organización Mundial de la Salud informó de la primera evacuación médica a gran escala desde el inicio del alto el fuego. Hasta ahora, 41 pacientes críticos y 145 acompañantes han sido trasladados desde Gaza a otros países, en una operación coordinada por la OMS. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que la crisis sanitaria en Gaza continúa siendo “inmensa” pese a los esfuerzos de evacuación y pidió a los países receptores que acepten a más pacientes y a Israel que permita un mayor número de evacuaciones, no solo una por semana.
Tedros alertó de que aún hay unos 15.000 pacientes fuera de Gaza que necesitan tratamiento, entre ellos 4.000 niños, y más de 700 personas que habrían fallecido esperando evacuación. También apuntó que la ayuda humanitaria que entra es significativamente menor a la necesaria, con un flujo diario de entre 200 y 300 camiones frente a los 600 acordados y requeridos, en su mayoría de carácter comercial. El director de la OMS afirmó que la entrada de ayuda debe aumentar para enfrentar la crisis y reducir el hambre en la región.








