Publicada el: 24 de julio de 2026 :: 7:29 am

Dos de cada cinco personas en las Américas viven con un trastorno neurológico

Dos de cada cinco personas en las Américas viven con un trastorno neurológico

Cerca de 470 millones de habitantes de las Américas, el equivalente a dos de cada cinco personas, viven con al menos una afección neurológica o relacionada con lesiones del sistema nervioso.

Según un análisis publicado en The Lancet Regional Health – Americas, la región enfrenta una transición epidemiológica crítica. Aunque la mortalidad por estos trastornos ha bajado desde 1990, la carga se desplaza hacia la discapacidad crónica.

El estudio, liderado por investigadores de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y basado en el Estudio de la Carga Mundial de Enfermedad 2023, señala que en 2023 estas patologías causaron alrededor de 1,1 millones de muertes y 37,5 millones de años de vida ajustados por discapacidad.

En conjunto, representan el 12% de la carga total de enfermedades no transmisibles y lesiones en la región.

“Hoy más personas sobreviven a los trastornos neurológicos, pero también viven más tiempo con sus consecuencias”, afirmó Ramón Martínez, especialista en métricas de salud de la OPS y autor principal del trabajo.

Migraña, Alzheimer y autismo marcan el perfil regional. La investigación analizó 19 trastornos en 38 países y territorios entre 1990 y 2023.

La migraña y la cefalea tensional concentran el mayor número de casos y afectan la calidad de vida y la productividad laboral. En cambio, el Alzheimer y otras demencias, junto con los accidentes cerebrovasculares, lideran la carga en años de vida ajustados por discapacidad.

El impacto varía según la etapa de vida. En menores de cinco años predominan los defectos del tubo neural, los trastornos del espectro autista y la epilepsia.

En jóvenes y adultos jóvenes, la migraña es una causa principal de discapacidad. En adultos mayores, el Alzheimer y los accidentes cerebrovasculares concentran la mayor presión sobre los sistemas sanitarios.

Los expertos subrayan que una parte importante de esta carga es prevenible. La hipertensión arterial aparece como el principal factor de riesgo para distintos tipos de accidentes vasculares.

Los niveles elevados de glucosa impulsan la carga asociada al Alzheimer y otras demencias. También influyen factores ambientales como la contaminación del aire y la exposición al plomo.

“Muchos de estos trastornos comparten factores de riesgo con otras enfermedades no transmisibles”, señaló el doctor Anselm Hennis, director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OPS.

Añadió que una mejor prevención de la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el tabaquismo generaría beneficios directos para la salud neurológica. Renato Oliveira, jefe de la Unidad de Salud Mental de la organización, sostuvo que “proteger la salud cerebral comienza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas”.

La carga no se distribuye de manera uniforme. El estudio encontró diferencias de casi cuatro veces entre los países con mayor y menor impacto.

Las tasas más altas se registran en Haití, Guyana, Surinam, San Cristóbal y Nieves, República Dominicana y Paraguay. Las más bajas corresponden a Puerto Rico y varias naciones sudamericanas.

Estas brechas reflejan desigualdades estructurales en la exposición a riesgos y, sobre todo, en el acceso a diagnóstico, tratamiento y rehabilitación. La escasez de especialistas y la limitada disponibilidad de medicamentos y tecnologías esenciales dejan a millones sin atención.

Frente a este panorama, los autores plantean tres prioridades: integrar la atención neurológica en la atención primaria de salud, ampliar el acceso a rehabilitación y cuidados de largo plazo, y reforzar la prevención de factores de riesgo modificables.



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