Publicada el: 17 de diciembre de 2025 :: 11:51 am

Ban Ki-moon propone mandato único de siete años para Secretario General

Ban Ki-moon propone mandato único de siete años para Secretario General

El exsecretario general de la ONU Ban Ki-moon instó este lunes a que las Naciones Unidas refuercen su liderazgo político activo en la diplomacia de la paz, la mediación y la resolución de crisis. Durante un debate abierto del Consejo de Seguridad sobre liderazgo para la paz, Ban Ki-moon advirtió de que la organización atraviesa una de sus crisis más profundas y solicitó mayor determinación para acompañar al próximo titular de la Secretaría General.

El exmandatario destacó que, pese a avances logrados durante su mandato, como la entrada en vigor del Acuerdo de París, el orden internacional se ha deteriorado y los conflictos armados, las crisis humanitarias y la multiplididad de guerras —incluida la situación en Ucrania y en Gaza— plantean un escenario más grave que hace una década. Ban Ki-moon expresó su solidaridad con el actual Secretario General, António Guterres, frente a un marco que calificó como “profundamente decepcionante”.

Gran parte de su intervención se centró en la selección del próximo Secretario General de la ONU, a quien consideró necesario dotar de un único mandato de siete años. Según el exlíder, “dos mandatos de cinco años hacen que el Secretario General dependa demasiado de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad para su reelección”, y recordó que la Asamblea General tiene la facultad de definir las condiciones del nombramiento. Ban Ki-moon afirmó que la persona elegida requerirá un compromiso renovado de todos los Estados Miembros para sostener su labor en la resolución de conflictos.

Además, Ban Ki-moon sostuvo que, más allá de su autoridad moral, el Secretario General debe disponer de un poder real para mediar entre las partes y actuar con mayor iniciativa ante violaciones graves del derecho internacional y de la Carta de la ONU, citando crímenes atroces como ejemplos. En paralelo, criticó el funcionamiento del Consejo de Seguridad, al que atribuyó la principal parálisis de la ONU, y denunció el uso del veto por parte de algunos permanentes para evadir responsabilidades y proteger aliados, advirtiendo que sin reformas concretas los civiles seguirán desprotegidos y la impunidad continuará reinando.

Finalmente, Ban Ki-moon llamó a retomar el espíritu que permitió la ampliación del Consejo en 1965 y urgió a presentar un modelo consolidado de reforma. Concluyó que “el camino del ‘cada uno por su cuenta’ conduce a la destrucción mutua” y pidió un liderazgo renovado para preservar la paz y el futuro común de la humanidad, a la espera de avances claros en la gobernanza y la toma de decisiones dentro de la ONU.