Publicada el: 27 de diciembre de 2025 :: 11:49 am

Consejo de Seguridad evalúa tensiones entre Estados Unidos y Venezuela

Consejo de Seguridad evalúa tensiones entre Estados Unidos y Venezuela

En una intervención ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el subsecretario general adjunto para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz y para Operaciones de Paz, Khaled Khiari, advirtió este martes sobre un aumento significativo de las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, vinculado a la intensificación de la presencia y las operaciones militares estadounidenses en el sur del Caribe, frente a las costas venezolanas. Khiari señaló que estas acciones se han incrementado desde la última sesión del Consejo sobre el tema, realizada el 10 de octubre.

Según el marco narrado por Washington, las operaciones forman parte de un conflicto armado no internacional contra el narcotráfico, invocando el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría expresado públicamente su propósito de emplear “todo el poder” de su país para erradicar a los cárteles de la droga, independientemente de la ubicación de sus operaciones.

El Gobierno de Venezuela ha rechazado esa narrativa y denunció las medidas estadounidenses como una amenaza grave a la paz y la seguridad internacionales. En comunicaciones dirigidas al Consejo de Seguridad, Caracas afirmó que Estados Unidos viola la prohibición del uso o la amenaza de la fuerza, y atenta contra su soberanía e integridad territorial.

Khiari indicó que Estados Unidos ha seguido realizando ataques contra embarcaciones presuntamente vinculadas al transporte de drogas en el sur del Caribe y en el Pacífico Oriental. De acuerdo con datos proporcionados por autoridades estadounidenses, al menos 105 personas han muerto en estas operaciones desde el 2 de septiembre. El funcionario subrayó que no se han divulgado las ubicaciones exactas de los incidentes, más allá de que habrían ocurrido en aguas internacionales o en el área de responsabilidad del Comando Sur.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos habría señalado que estos ataques aéreos son contrarios al derecho internacional, y que la lucha contra el narcotráfico debe abordarse mediante la aplicación de la ley y no con el uso letal de la fuerza. Khiari reiteró su llamado a investigaciones independientes y transparentes.

La escalada se intensificó a fines de noviembre y diciembre, cuando Washington designó al denominado Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera, declaró el cierre total del espacio aéreo venezolano e incautó varios buques petroleros frente a sus costas. Además, Estados Unidos impuso nuevas sanciones a empresas navieras vinculadas al sector petrolero venezolano. Las autoridades venezolanas describieron estas acciones como un bloqueo aéreo y naval unilateral. En respuesta, informes recientes señalan que la armada venezolana ha empezado a escoltar buques petroleros que parten de sus puertos.

Khiari señaló que, aunque algunos aliados regionales respaldaron las medidas estadounidenses, otros países expresaron preocupación por la creciente militarización del sur del Caribe y pidieron respetar el derecho internacional y la soberanía de los Estados. Varios Estados han insistido en distender las tensiones y promover el diálogo.

En su intervención, el subsecretario general adjunto también abordó la situación interna de Venezuela, marcada por una mayor militarización, denuncias de reclutamiento forzado, restricciones a libertades fundamentales y un deterioro económico que afecta a millones de personas. Señaló, además, que las sanciones económicas han tenido un impacto desproporcionado sobre los sectores más vulnerables. Finalmente, Khiari transmitió el mensaje del Secretario General de la ONU, quien reiteró su disposición a apoyar iniciativas de diálogo y mediación entre las partes, subrayando que “el diálogo, es la única vía para evitar una mayor inestabilidad y sufrimiento humano en la región”.

En representación de Estados Unidos, el embajador Michael Waltz rechazó reconocer a Nicolás Maduro como autoridad legítima de Venezuela y lo calificó como un “fugitivo de la justicia estadounidense” y líder del supuesto Cartel de los Soles, designado como organización terrorista extranjera. Waltz afirmó que Maduro estaría en el poder tras elecciones “robadas” y afirmó que el régimen utiliza la venta de petróleo para financiar redes criminales y terroristas. Sostuvo que las sanciones y las interdicciones en aguas internacionales deben aplicarse de forma estricta para que tengan efecto, y acusó al gobierno venezolano de cooperar con actores armados extranjeros.

El embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, denunció ante el Consejo un “gigantesco crimen de agresión” y un “plan de conquista y colonización” contra su país, basado en un ultimátum para la entrega de recursos naturales. Moncada afirmó que estas acciones incluyen un bloqueo naval total declarado el 16 de diciembre, el asalto y robo de cargamentos de petróleo en aguas internacionales —a lo que calificó de “piratería”—, una campaña de guerra electrónica que pone en riesgo la aviación civil y más de 29 ataques que, según su recuento, dejaron más de 101 víctimas civiles en el Caribe. Señaló que estas acciones, junto a una campaña de odio y desinformación, buscan justificar una agresión mayor invocando el derecho a la legítima defensa (Artículo 51 de la Carta de la ONU).

Moncada afirmó que, si no se condena la agresión, se consolidaría “un mundo oscuro sin principios” y señaló que Venezuela ejercería su derecho a la legítima defensa. Concluyó su intervención con un llamado al Consejo de Seguridad a condenar explícitamente la agresión, exigir el repliegue de las fuerzas estadounidenses y levantar el bloqueo, e iniciar un proceso de rendición de cuentas, advirtiendo sobre posibles consecuencias para la estabilidad regional.