Publicada el: 27 de diciembre de 2025 :: 11:49 am

Programa Mundial de Alimentos refuerza la ayuda ante el recrudecimiento del conflicto en la RD Congo

Programa Mundial de Alimentos refuerza la ayuda ante el recrudecimiento del conflicto en la RD Congo

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) está ampliando la ayuda humanitaria para los millones de desplazados por los combates en el este de la República Democrática del Congo (RDC), aunque advierte que, sin financiamiento inmediato adicional, sus operaciones podrían interrumpirse próximamente. Según la agencia, 2,8 millones de personas ya enfrentan inseguridad alimentaria aguda en la provincia afectada, y cerca de un millón se encuentra en situación de emergencia; para enero de 2026, esas cifras podrían multiplicarse por siete.

En un comunicado, la representante del PMA en la RDC, Cynthia Jones, señaló que “esta crisis alimentaria corre el riesgo de agravarse si no se toman medidas urgentes”.

La ofensiva del M23 y sus consecuencias humanitarias

En enero, el Movimiento 23 de Marzo (M23), un grupo rebelde que afirma defender a los tutsis congoleños, lanzó una ofensiva relámpago en la región. En pocas semanas, los rebeldes, presuntamente apoyados por la vecina Ruanda, según la ONU, se apoderaron de las capitales de Kivu del Sur (Bukavu) y Kivu del Norte (Goma) y establecieron administraciones paralelas. Un acuerdo de paz suscrito el 4 de diciembre en Washington entre la RDC y Ruanda, promovido por la administración de Estados Unidos, había generado esperanzas de distensión, pero menos de una semana después los rebeldes tomaron localidades en Kivu del Sur, entre ellas Uvira el 9 de diciembre.

Desde el inicio de los combates, la situación humanitaria en Kivu del Sur se deteriora rápidamente. Cientos de miles de civiles han huido, y la provincia, que ya contaba con 1,2 millones de desplazados, ha visto a otros 500.000 personas abandonar sus hogares desde el 1 de diciembre. Los servicios esenciales se encuentran al borde del colapso: centros de salud saqueados, escasez de medicamentos y escuelas cerradas. Más de 391.000 niños están fuera del sistema escolar, y muchas comunidades carecen de agua potable, atención sanitaria y medios de subsistencia.

La población que acoge a desplazados también enfrenta dificultades; según Jones, no solo los desplazados requieren ayuda, sino también las familias que les ofrecen refugio, que ya viven en inseguridad alimentaria extrema y comparten sus reservas, lo que agrava la situación para todos.

La respuesta del PMA

El PMA intensifica su labor para llegar a más de 210.000 de las personas más vulnerables, a través de kits alimentarios de supervivencia que incluyen cereales, legumbres, aceite vegetal y alimentos especializados para prevenir la malnutrición, con énfasis en niños pequeños y mujeres embarazadas o lactantes.

La crisis también ha provocado movimientos de refugiados hacia países vecinos. En Burundi, el PMA atiende a unos 94.000 refugiados congoleños mediante la distribución de comidas calientes en centros de tránsito, y en Ruanda se ha brindado asistencia alimentaria y nutricional de emergencia a hasta 1.000 personas. Sin embargo, la agencia advierte de un margen de maniobra casi inexistente: este lunes anunció una reducción del 75% de las raciones para refugiados en Burundi.

Según el PMA, se requieren 67 millones de dólares para Kivu del Sur y las regiones circundantes, 350 millones de dólares para mantener sus operaciones en la RDC, y otros 39 millones y 17 millones de dólares para Burundi y Ruanda, respectivamente. La financiación adicional es fundamental para evitar una interrupción de la ayuda vital ante una crisis que, según la agencia, ya afecta a millones de personas.