Thunder-Warriors: cuatro conclusiones tras la paliza de Oklahoma City a Golden State
San Francisco, Estados Unidos: El Oklahoma City Thunder, que cerró 2025 con 86 victorias —la cuarta cifra más alta en un año calendario en la historia de la NBA—, inició 2026 con una victoria contundente ante Golden State Warriors, 131-94, para comenzar la temporada con un registro de 1-0.
1) Thunder impone su ritmo ante Warriors mermados. Sin Stephen Curry por una lesión en el tobillo, sin Jimmy Butler III por enfermedad y sin Draymond Green por descanso, los Warriors enfrentaron a un Thunder líder en triunfos. OKC tomó una ventaja de dígito en el primer periodo y llevó la diferencia a dos puntos tras un triple de Will Richard a 7:19 del segundo cuarto (38-36). Pero Golden State no volvió a acercarse; Oklahoma City respondió con una racha de 19-0 en 4 minutos y 20 segundos, coronada por un triple en bandeo de Luguentz Dort, para tomar el control y no mirarlo hacia atrás. El entrenador Chet Holmgren elogió el inicio agresivo de su equipo, señalando que pudieron asentarse y ejecutar su plan en el segundo periodo y durante el resto del encuentro. Al final, los Warriors terminaron con su menor total de puntos de la temporada (94), con un 35,6% en tiros de campo, y sufrieron su mayor derrota en puntos y diferencia de la campaña.
2) SGA extiende racha, persigue el 50-40-90. En el Chase Center, Wilt Chamberlain ostenta el único récord de 126 juegos consecutivos con al menos 20 puntos. Con 30 puntos en 28 minutos, Shai Gilgeous-Alexander estiró su racha a 106 compromisos con 20 o más puntos, al anotar dos tiros libres a 7:03 del tercer periodo para acercarse a 20 duelos consecutivos por encima de esa marca. Además, el canadiense acumula una racha de apenas una derrota en 35 partidos esta temporada y busca, si continúa sin perder, romper el récord de Chamberlain, con un posible intento el jueves 12 de febrero cuando Oklahoma City reciba a Milwaukee. Gilgeous-Alexander también apunta a ingresar por segunda vez al club 50-40-90, que reúne a jugadores que promedian al menos 50% de campo, 40% de triples y 90% de tiros libres; tras el viernes promediar 56,1% de campo y 42,5% en triples, solo le falta mejorar su porcentaje de libres para completar el triplete.
3) OKC busca unirse a la élite de 70 victorias. El 10 de diciembre, los Thunder enlazaron su racha ganadora más larga en la historia (16 triunfos consecutivos) y se convirtieron en el segundo equipo en la historia en comenzar una temporada 24-1 en 25 juegos, tras los Warriors de 2015-16, que terminaron con 73 victorias. Después de esa salida inicial, Oklahoma City cayó en cuatro de sus siguientes seis encuentros, frente a San Antonio, pero ha recuperado la senda ganadora y acumula cuatro triunfos seguidos tras la goleada del viernes. Con marca de 30-5 en 35 compromisos, el porcentaje de victorias de cerca del 85,7% sitúa a los Thunder otra vez en la ruta de intentar un 70-win, algo que solo han logrado los Bulls de 1995-96 y los Warriors de 2015-16, 2016-17. Además, ya forman parte de un club histórico al iniciar 30-5 o mejor en temporadas consecutivas, un logro que también comparten Bulls y Warriors.
4) Jalen Williams recupera su ritmo. Tras sufrir ligamentos desgarrados en la muñeca durante la campaña anterior, Williams se sometió a una cirugía en el verano y perdió el training camp y los primeros 19 partidos de la temporada. En la victoria del viernes, Williams terminó con 12 puntos, seis rebotes y dos asistencias en 21 minutos, en su 16º partido de la campaña, tratando de reconectar con el juego de la pasada temporada, cuando fue elegido para el Tercer Equipo All-NBA. Williams explicó en NBA Nightcap, por vías de Prime Video, que el proceso de reintegración ha sido complejo debido a la lentitud con que su mano se adaptaba a la exigencia de un equipo que arranca con ritmo tan alto. En el partido, mostró destellos de su nivel anterior, con una clavada, una jugada de contragolpe y una llegada de gran sorpresa desde mitad de cancha, pero sus cifras (45,3% de campo y 30,2% en triples, ambas marcas inferiores a sus promedios históricos) reflejan que aún está lejos de su mejor versión, aunque las primeras señales apuntan a una mejora conforme gane más minutos y repisados de juego.








