Sudán, Etiopía y Venezuela: fraude pesquero entre las noticias de este martes
La infancia de Sudán se encuentra en un punto crítico, según un informe de UNICEF. El representante de la agencia de la ONU para la infancia, Ricardo Pires, afirmó que ninguna otra región enfrenta una crisis para los niños comparable a la que ocurre en Sudán, donde en Darfur del Norte se verifica malnutrición aguda en más de la mitad de los menores en algunas zonas. Según datos recientes, la desnutrición aguda global alcanza el 53% en Um Baru, el 34% en Kernoi y el 20% en At Tina. Desde la caída de El Fasher en octubre de 2025, más de 127.000 personas se han desplazado hacia áreas ya devastadas por el conflicto. Pires indicó que el tiempo para evitar pérdidas masivas de vidas se está agotando y que la situación humanitaria y de derechos humanos en Darfur sigue deteriorándose, con un descenso en el acceso a asistencia y recursos cada vez más limitados. Una visión general indica que, a nivel nacional, casi 34 millones de personas requieren ayuda humanitaria, con la mitad de ellas niños.
En el marco de otros focos de crisis, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas solicitó una desescalada urgente de la violencia en la región de Tigray, Etiopía. Volker Türk, Alto Comisionado, instó a todas las partes a reducir la tensión ante la delicada situación en la región y subrayó que los combates entre las Fuerzas de Defensa Nacional de Etiopía y las Fuerzas de Seguridad de Tigray han aumentado el riesgo de una nueva crisis de derechos humanos. Ravina Shamdasani, portavoz, destacó que la población civil vuelve a quedar atrapada entre las hostilidades y llamó a esfuerzos concertados de la comunidad internacional para evitar que la situación empeore.
La cobertura regional también aborda el acceso a la ayuda en Venezuela, donde la ONU señaló que el plan de respuesta humanitaria del año anterior recibió solo el 19% de los fondos solicitados, equivalente a 115 millones de dólares de un total de 606 millones requeridos. Aun con la financiación limitada, los socios humanitarios lograron asistir a más de dos millones de personas, alrededor del 40% del objetivo, incluyendo a más de 400.000 personas que recibieron atención en hospitales y centros de salud, 260.000 mujeres y niños recibieron apoyo nutricional y más de 750.000 personas accedieron a alimentos a través de programas escolares y comunitarios. La ONU subrayó la necesidad de que los Estados miembros aumenten de forma sostenida los fondos para garantizar la continuidad de los servicios y que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
Otra nota de la ONU, a cargo de la FAO, alerta sobre el fraude en el comercio mundial de pescado. Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura advierte que hasta un 20% del comercio de productos pesqueros podría involucrar algún tipo de engaño, superando la incidencia en otros sectores como el de carne o frutas y verduras. Entre las prácticas identificadas figuran adulteración, sustitución de especies, etiquetado incorrecto y falsificación de productos, con riesgos para la salud, la biodiversidad y la economía. El informe propone estandarizar el etiquetado, incluir nombres científicos y fortalecer la trazabilidad. Destacan iniciativas en países como Italia, Argentina y Estados Unidos, donde programas educativos y pruebas periódicas han reducido el etiquetado incorrecto. La FAO enfatiza que la cooperación entre el sector privado y la comunidad internacional es clave para prevenir y erradicar el fraude alimentario.
Fuentes oficiales destacan la necesidad de ampliar la financiación y coordinar respuestas para enfrentar crisis humanitarias en distintos países, así como de establecer mecanismos de vigilancia y verificación para evitar abusos en la cadena de suministro de alimentos. En todos los casos, las autoridades pertinentes han señalado la importancia de medidas claras, transparencia en la asignación de recursos y un acceso humanitario seguro para las poblaciones más vulnerables.








