Publicada el: 19 de febrero de 2026 :: 7:14 am

Según proyecciones, artistas como músicos, cineastas y escritores podrían perder hasta un 24% de sus ingresos por la IA para 2028

Según proyecciones, artistas como músicos, cineastas y escritores podrían perder hasta un 24% de sus ingresos por la IA para 2028

Un informe presentado este martes en París advierte sobre la situación de las industrias culturales en más de 120 países y alerta sobre un crecimiento acelerado de contenidos generados por inteligencia artificial. Según el estudio de Re|Shaping Policies for Creativity, cada día se suben a plataformas de música como Deezer más de 50.000 canciones creadas íntegramente por IA, y una mayoría de oyentes no distingue entre música artificial y producida por humanos.

El informe define estos productos como “contenidos sintéticos generados por IA”, obras hechas “enteramente a partir de comandos de IA con contribución humana limitada”, de “calidad baja a media” que “imitan estilos existentes de obras protegidas por derechos de autor”. El documento señala que esta imitación sistemática podría generar un círculo vicioso: a medida que los conjuntos de datos de entrenamiento se saturan de contenido sintético, aumenta el riesgo de un “colapso del modelo”, con degeneración progresiva de la calidad y fiabilidad de contenidos futuros.

Entre los hallazgos más contundentes para el sector creativo, el informe estima que para 2028 la irrupción de la IA generativa provocará una caída global de ingresos del 24% en la música y del 21% en el audiovisual. El análisis sostiene que las máquinas que aprenden de obras humanas para producir contenido similar están empezando a competir directamente con quienes alimentaron esas máquinas con talento.

El estudio señala una transformación estructural del mercado digital: los ingresos por vías digitales ya representan el 35% de lo que ganan los artistas, el doble que en 2018. Sin embargo, esa dependencia de lo digital coincide con inestabilidad, precariedad y una exposición creciente a la violación de derechos de autor.

Ante estos retos, el informe recomienda establecer marcos de gobernanza claros para la cultura digital y la IA que permitan un desarrollo ético, inclusivo y sostenible. “Las políticas públicas deben proteger los derechos de propiedad intelectual de los creadores, al tiempo que apoyan la innovación y la inversión en infraestructuras culturales digitales”, señala el documento.

El estudio contextualiza la urgencia de estas recomendaciones en la expansión rápida pero desigual del sector cultural global. El comercio mundial de bienes culturales se duplicó entre 2018 y 2023, hasta 254.000 millones de dólares, y el 46% de las exportaciones proceden de países en desarrollo. Sin embargo, estas cifras ocultan una brecha creciente: los países en desarrollo apenas superan el 20% del comercio global de servicios culturales, y la financiación pública directa a la cultura permanece por debajo de 0,6% del PIB mundial y en descenso. El informe también destaca que la brecha digital persiste: el 67% de la población en países desarrollados posee habilidades digitales esenciales frente al 28% en países en desarrollo, lo que reproduce desigualdades Norte-Sur; además, el mercado está cada vez más concentrado, con algunas plataformas de streaming dominando la distribución y con sistemas algorítmicos de recomendación descritos como opacos y sesgados. Respecto a los creadores, el texto subraya que solo el 37% de los países cuenta con iniciativas para proteger a profesionales de la cultura en contextos de inestabilidad política, conflicto o desplazamiento, y advierte sobre mayores riesgos de vigilancia digital y sesgos algorítmicos.