Publicada el: 19 de febrero de 2026 :: 7:15 am

Cerca de dos tercios de las muertes maternas se registran en países con conflicto o fragilidad

Cerca de dos tercios de las muertes maternas se registran en países con conflicto o fragilidad

Casi dos tercios de las muertes maternas ocurren en países afectados por conflictos o fragilidad, según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus socios. El documento señala que el riesgo de fallecer por causas maternas para una mujer que vive en un país en conflicto es aproximadamente cinco veces mayor por cada embarazo en comparación con sus pares en naciones estables.

Solo en 2023 se estima que 160.000 mujeres murieron por causas maternas evitables en entornos frágiles y afectados por conflictos, lo que representa el 60% de todas las muertes maternas a nivel mundial, a pesar de que estos países concentran alrededor de una décima parte de los nacidos vivos. El informe técnico ofrece un análisis de las razones por las que las mujeres embarazadas en contextos frágiles tienen más probabilidades de morir durante el parto y subraya que las crisis agravan las deficiencias de los sistemas de salud para brindar una atención materna adecuada.

La intersección entre género, etnia, edad y situación migratoria puede aumentar aún más el riesgo para las mujeres y las niñas embarazadas que viven en contextos frágiles. Las estimaciones muestran disparidades importantes: una niña de 15 años en un país o territorio afectado por conflicto en 2023 tenía una probabilidad supervivente de vida de morir por causas maternas de 1 entre 51, frente a 1 entre 79 en un contexto de fragilidad institucional y social, y 1 entre 593 en un país relativamente estable.

El informe compara las tasas de mortalidad materna con la situación de cada país respecto a conflictos y fragilidad. En los países afectados por conflictos, la tasa estimada fue de 504 muertes por cada 100.000 nacidos vivos; en aquellos clasificados como frágiles institucional y socialmente, la tasa fue de 368; y en los países no involucrados en esas dos categorías, la tasa fue de 99. El documento señala que el avance global se mantiene estancado y que la mortalidad materna continúa siendo alta en contextos de bajos ingresos y crisis persistentes.

La publicación también incluye estudios de casos sobre cómo los equipos de primera línea buscan mantener servicios de salud materna en medio de la inestabilidad, mediante soluciones como adaptar los servicios a las necesidades culturales, restablecer servicios interrumpidos y reorganizar hospitales ante amenazas de seguridad, además de fortalecer mecanismos de coordinación para asegurar la continuidad de la atención. Según el informe, el trabajo de campo ha contado con la participación de un grupo interinstitucional que incluye el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Población (UNFPA), UNICEF y el Banco Mundial.