ONU Derechos Humanos alerta sobre acusaciones de “limpieza étnica” contra palestinos atribuidas a Israel
Un informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU advierte sobre indicios de limpieza étnica por parte de autoridades israelíes en Gaza y en Cisjordania, en un contexto de ataques más intensos y traslados forzosos que, según la entidad, podrían buscar el desplazamiento permanente de la población palestina en los territorios ocupados. El documento cubre el periodo del 1 de noviembre de 2024 al 31 de octubre de 2025 y señala como escenario de alto riesgo la combinación de ataques, destrucción de barrios y restricciones a la asistencia humanitaria.
Según el informe, “los ataques intensificados, la destrucción metódica de barrios enteros y la denegación de asistencia humanitaria parecían tener como objetivo un cambio demográfico permanente en Gaza”. Añade que, junto con los traslados forzosos, estas conductas “plantean preocupaciones sobre la limpieza étnica en Gaza y Cisjordania”. Fuentes citadas por la ONU señalan que, a mayor escala, entre el 7 de octubre de 2023 y el 11 de febrero de 2026, murieron 72.045 palestinos y 171.686 resultaron heridos en la Franja de Gaza, según el Ministerio de Salud de Palestina; desde un alto el fuego acordado en octubre de 2025, 601 palestinos murieron y 1.607 resultaron heridos.
En Gaza, el informe describe la persistencia de violencia contra civiles y la destrucción de infraestructura civil, además de advertir sobre una situación de hambruna y malnutrición que, según la ONU, ha deteriorado de forma grave las condiciones de vida para la población. Se citan al menos 463 palestinos fallecidos por inanición durante el periodo analizado, incluidos 157 niños, y se atribuye esa situación al bloqueo de la entrada y distribución de ayuda humanitaria en la Franja, relato que la ONU vincula a acciones del Gobierno de Israel. El documento subraya que el uso de hambre como método de guerra puede constituir crímenes de guerra y, en determinadas condiciones, crímenes de lesa humanidad o genocidio.
El texto recuerda además que, previamente, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los Territorios Palestinos Ocupados había concluido que Israel cometió actos constitutivos de genocidio. También cuestiona si las fuerzas israelíes atacaron deliberadamente a civiles y bienes civiles, o si realizaron ataques con un efecto desproporcionado en relación con la ventaja militar, lo que, de ser comprobado, sería violación del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.
En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, el informe detalla el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad israelíes, detenciones arbitrarias, torturas y otras autoridades abusivas, así como una amplia demolición de viviendas palestinas. Estas acciones, indica, se utilizan para discriminar, oprimir y dominar al pueblo palestino. Se registra la muerte de 79 palestinos en custodia y se indica que los detenidos procedentes de Gaza siguen siendo especialmente vulnerables a los malos tratos.
La ONU denuncia un “clima generalizado de impunidad” por violaciones graves de derechos humanos y del derecho internacional humanitario, y señala que el sistema judicial israelí no ha tomado medidas para pedir responsabilidades. En noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra el primer ministro Benjamín Netanyahu por crímenes de guerra y de lesa humanidad. Entre las recomendaciones del informe figuran llamados a cesar la venta y transferencia de armas que faciliten violaciones del derecho internacional.
Respecto a la justicia y la reconstrucción, el informe señala que, aunque hacia finales del periodo analizado se avanzaba en el “Plan Integral para Poner Fin al Conflicto en Gaza” impulsado por Estados Unidos y que entró en vigor el 9 de octubre de 2025, no hubo avances para garantizar rendición de cuentas por las violaciones cometidas desde el 7 de octubre de 2023. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, enfatizó que la rendición de cuentas es indispensable para una paz justa y duradera. El informe llama a la participación de los palestinos en las estructuras de gobierno para la reconstrucción del enclave.
El documento también recoge que, durante el periodo analizado, Hamás y otros grupos armados continuaron reteniendo a rehenes israelíes y extranjeros y que las testimonios de liberados describen violencia sexual, tortura y confinamiento en túneles, con privación de alimentos y agua. El informe contextualiza el conflicto dentro de una disputa histórica que remonta a la creación del Estado de Israel en 1948 y a los desplazamientos masivos de la Nakba.








