Aprendizajes desde la Sierra y sus guardianes durante un viaje al centro del mundo
Una visita a Kutunsama, también escrito como Katansama, en la Sierra Nevada de Santa Marta, permite entender cómo, para los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo, ese territorio es considerado el centro del mundo. El recorrido revela la interacción entre lo espiritual, lo ancestral y lo natural que caracteriza a la región y su relación con el mar Caribe.
Autoridades indicaron que Kutunsama es el único lugar de propiedad formalizada del pueblo Arhuaco a orillas del Caribe, abarcando aproximadamente 227 hectáreas. Aseguran que su logro implica años de trámites, discusiones y esperas, y que hoy alrededor de cien familias habitan allí, viviendo en armonía con una tierra que reconocen como madre. En el lugar se recuperaron árboles, se levantaron viviendas y se cultiva cacao de forma sostenible; también se destacan la elaboración de mochilas y huertas cuyos productos fueron compartidos con los visitantes.
Según indicaron, la experiencia de Kutunsama ilustra la potencialidad del catastro cuando se realiza con participación comunitaria. El Gobierno de Colombia ha trabajado con autoridades tradicionales para que los pueblos indígenas participen en el inventario territorial a través del proyecto Catastro Multipropósito, iniciativa apoyada por entidades como el Banco Mundial y la cooperación de países como el Reino Unido, Suiza y Alemania, entre otros.
El proceso, que incluyó Consulta Previa, Libre e Informada, ha permitido que las autoridades indígenas, si así lo deciden, levanten directamente el inventario de su territorio colectivo. Entre los elementos documentados figuran sitios sagrados, usos del suelo, presencia de terceros, ecosistemas estratégicos y usufructos familiares o colectivos, todo desde la mirada y el conocimiento propios. Autoridades y comunidades señalan que se trata de un paso significativo para la autonomía y la gobernanza local.








