Publicada el: 14 de marzo de 2026 :: 7:12 am

Ataques en Irán, Líbano y estrecho de Ormuz; decapitación en Sudán del Sur y desarrollo en Ucrania — noticias del miércoles

Ataques en Irán, Líbano y estrecho de Ormuz; decapitación en Sudán del Sur y desarrollo en Ucrania — noticias del miércoles

La escalada militar en el Oriente Medio y el Golfo ha generado un desplazamiento masivo. Según evaluaciones preliminares de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), entre 600.000 y un millón de hogares iraníes —lo que equivale a unas 3,2 millones de personas— han huido de Teherán y otras grandes ciudades bombardeadas por Israel y Estados Unidos hacia el norte y zonas rurales en busca de seguridad. ACNUR señaló que la cifra continúa aumentando a medida que persisten los hostilidades y subrayó la necesidad de proteger a los civiles, mantener el acceso humanitario y garantizar que las fronteras permanezcan abiertas.

Entre los desplazados también hay decenas de miles de refugiados, principalmente afganos, que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad. ACNUR afirmó que trabaja con las autoridades para evaluar necesidades y reforzar la preparación ante posibles escenarios, a la vez que insistió en la urgencia de proteger a la población civil.

La situación humanitaria en la región se agrava ante ataques contra la navegación en el estrecho de Ormuz y alrededores. Según la Organización Marítima Internacional (OMI), los ataques se han intensificado en los últimos días, con un proyectil que alcanzó esta madrugada un buque portacontenedores a 35 millas de Jebel Ali, en los Emiratos Árabes Unidos, y un ataque contra dos petroleros cerca del puerto iraquí de Khor Al Zubair que provocó la muerte de un marino indio a bordo del «Safesea Vishnu». La OMI indicó que, desde el 1 de marzo, se han registrado ataques casi a diario, dejando al menos ocho marinos fallecidos, varios heridos y personas desaparecidas, con incidentes especialmente graves el 6 de marzo al norte de Omán.

La UNICEF señaló que la crisis está teniendo un impacto catastrófico para millones de niños en Oriente Medio. A la fecha, desde el 28 de febrero se han registrado más de 1.100 niños muertos o heridos, incluyendo 200 en Irán, 91 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait. La agencia de la ONU advirtió que hospitales, escuelas y sistemas de agua y saneamiento han sido afectados y llamó a las partes en conflicto a frenar los combates y a adoptar medidas para reducir el daño civil. La organización añadió que persiste la preocupación por el incremento de víctimas infantiles a medida que la violencia se intensifica.

En Líbano, la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) actualizó la situación, indicando que más de 759.000 personas están registradas como desplazadas. Unas 122.600 se encuentran en refugios gubernamentales, pero más del 80% —cerca de 637.000 personas— viven con familias de acogida o en edificios incompletos, espacios públicos o vehículos, a menudo sin acceso adecuado a agua, saneamiento o atención médica. La directora de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Amy Pope, condenó un ataque de Israel contra población desplazada en Beirut que dejó múltiples muertos y heridos, y subrayó que “los civiles y los objetos civiles nunca deben ser atacados deliberadamente; sus lugares de refugio no pueden ser objetivo de hostilidades militares”.

Paralelamente, informes de la ONU sobre otras zonas en conflicto señalan que las hostilidades continúan afectando a civiles. En Sudán del Sur, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció violencia brutal contra civiles y reportó decenas de muertes en las últimas semanas, con acusaciones de ejecuciones y ataques a pozos de agua durante bombardeos. En Ucrania, una comisión de investigación de la ONU concluyó que las autoridades rusas habrían cometido crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra contra la infancia, documentando casos de violencia sexual y otros abusos, además de señalar problemas legales y de garantías procesales en Ucrania para ciertos procesos de movilización.

Entre los temas pendientes, las agencias humanitarias señalan la necesidad de un marco claro sobre costos, financiación, criterios de elegibilidad y plazos de asistencia, así como el acceso sostenido para la entrega de ayuda a poblaciones vulnerables. Se destacan también las implicaciones para la población civil, la protección de niños y la seguridad de los trabajadores humanitarios, ante un panorama de despliegues y ataques que continúa evolucionando. Se espera que las agencias continúen evaluando necesidades y emitiendo actualizaciones periódicas sobre desplazamientos, víctimas y avances en la respuesta humanitaria.