Conflictos como la guerra en Irán podrían acelerar la transición a energías renovables y la independencia energética, según expertos
La guerra en Irán subraya, según analistas y organismos internacionales, la necesidad de que muchos países de Europa y de otros continentes reduzcan su dependencia de fuentes de energía como el petróleo que pueden verse afectadas por tensiones geopolíticas.
Los expertos señalan que la diversificación de suministros y la reducción de la exposición a shocks externos podrían lograrse mediante mayores inversiones en energías renovables, eficiencia energética y acuerdos con proveedores alternativos. También advierten que la volatilidad de los mercados de petróleo puede tener impactos en precios y en la seguridad energética de importadores clave, sobre todo en escenarios de conflicto regional.
La discusión, que se mantiene en el marco de informes técnicos y análisis de políticas públicas, se centra en estrategias a medio y largo plazo para garantizar suministro estable y precios más predecibles, aunque aún no se han fijado plazos ni costos específicos. Las autoridades señalan la importancia de coordinar esfuerzos entre Estados, empresas y organismos multilaterales para avanzar en una transición energética menos susceptible a tensiones internacionales.








