Conflictos como el de Irán podrían acelerar la transición a energías renovables y la independencia energética
Durante su intervención en la Cumbre de Crecimiento Verde en Bruselas, Simon Stiell, director ejecutivo de la Secretaría de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), señaló que los recientes conflictos y el aumento de las tensiones geopolíticas evidencian la vulnerabilidad del sistema energético mundial y la exposición a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles. Según él, la dependencia de estos recursos erosiona la seguridad y la soberanía nacionales y eleva los costos para los países.
Stiell calificó de “ilusuorias” las respuestas que, frente a la crisis de los combustibles fósiles, buscan reforzar el problema o ralentizar la transición a energías renovables, dado que la historia demuestra que las crisis se repiten. En su exposición, destacó que estas dinámicas generan un alto costo en un escenario de turbulencias comerciales y políticas. En Europa, afirmó, la factura de la energía durante 2024 superó los 420.000 millones de euros, mientras que los efectos se sienten a nivel global.
El titular de la UNFCCC señaló que la clave para mitigar estos impactos pasa por acelerar la transición a energías renovables, más que por reforzar dependencias externas. Subrayó que la energía solar no depende de estrechos geopolíticos y que la energía eólica no requiere grandes escoltas navales, argumentos que utilizó para sostener que las energías verdes pueden reducir costos y la vulnerabilidad energética.
Además, afirmó que las energías renovables no son solo una respuesta ambiental, sino también económica, ya que permitirían a los países aislarse de la inestabilidad política global y de las políticas de fuerza que dominan actualmente las relaciones internacionales. En ese marco, Stiell reiteró que la acción climática global continúa con firmeza.
En relación con los avances internacionales, indicó que en la Conferencia de las Partes (COP30), celebrada en Brasil, todos los países reafirmaron su compromiso con el Acuerdo de París y los progresos logrados para reducir a la mitad el aumento proyectado de la temperatura global. Aseguró que en la COP31, prevista para Antalya, Turquía, se debe seguir impulsando la transición hacia fuentes de energía más sostenibles para fortalecer el bienestar ambiental, la estabilidad económica y la paz mundial en las próximas décadas.








