Autoridades derriban jarillones irregulares y entregan tierras a campesinos afectados por inundaciones en Córdoba
El Gobierno nacional avanza en la recuperación ambiental del sistema de humedales del Bajo Sinú y la entrega de tierras a comunidades campesinas de la región, en respuesta a la emergencia climática detectada en el departamento de Córdoba, según lo informado por la cartera ambiental. La estrategia articula la restauración de la conectividad hídrica con la transferencia de predios a organizaciones rurales, en un marco de reforma rural y protección de los ecosistemas.
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, visitó Cereté y la Ciénaga de Corralito para acompañar las acciones orientadas a restablecer los flujos naturales del agua y avanzar en la entrega de tierras a comunidades campesinas y pesqueras. Durante la jornada, la ministra dialogó con líderes comunitarios y recogió información sobre la situación de los predios en la zona.
Según la autoridad ambiental, durante años se construyeron jarillones de forma irregular que interrumpieron el flujo entre el río Sinú y la Ciénaga de Corralito, afectando la dinámica del ecosistema y aumentando la vulnerabilidad ante inundaciones. Tras el deslinde realizado en 2024 y con insumos técnicos y jurídicos aportados por la cartera y la Corporación Autónoma Regional de los Valles del río Sinú y del San Jorge (CVS), el Puesto de Mando Unificado decidió desmontar una infraestructura ilegal que impedía el paso del agua.
En la intervención, se abrió el jarillón norte, de aproximadamente 1,2 kilómetros, mediante cuatro secciones ejecutadas con maquinaria amarilla. Las aperturas permitieron restablecer el flujo natural entre el río Sinú y la Ciénaga de Corralito sin afectar a las comunidades aledañas y con la finalidad de recuperar la funcionalidad ecológica. Las labores se realizaron sin explosivos, priorizando una remoción controlada que facilita la interconexión hidráulica y ecosistémica entre los humedales.
Se busca que el flujo de agua se restablezca de forma gradual y regulada, evitando corrientes rápidas que podrían generar riesgos en zonas cercanas y permitiendo la redistribución natural hacia las áreas de expansión de los humedales. CVS continúa elaborando el concepto técnico de la intervención.
Las acciones persiguen restablecer la conectividad hidráulica entre los humedales y avanzar en la restauración ecológica de uno de los sistemas de ciénagas más importantes del Caribe colombiano. A la par, estas medidas forman parte de un círculo virtuoso que vincula la recuperación del agua y de los ecosistemas con la entrega de tierras a comunidades campesinas y pesqueras que históricamente habitan la región, para fortalecer sus medios de vida.
En articulación con estas acciones, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) avanza en la recuperación y adjudicación de predios a organizaciones campesinas del territorio, dentro del marco de la reforma rural impulsada por el Gobierno Nacional.
En Cereté, Vélez Torres dialogó con los campesinos y articuló acciones con el director de la ANT, Juan Felipe Harman. Como resultado de ese trabajo conjunto, la ANT adjudicó dos predios rurales de 105,52 y 83,94 hectáreas a las asociaciones Apacis, Asoparcer y Asopico. Uno de estos predios limita directamente con la Ciénaga de Corralito y había estado ocupado durante años por estructuras ilegales.
La ministra explicó que estas medidas forman parte de un proceso de recuperación territorial orientado a restablecer el equilibrio entre el agua, los ecosistemas y las comunidades. “En el Bajo Sinú estamos empezando a abrir nuevamente los caminos del agua. Durante décadas se levantaron barreras que interrumpieron el flujo natural entre el río Sinú y la Ciénaga de Corralito, afectando el ecosistema y las condiciones de vida de las comunidades. Con estas acciones avanzamos en la reforma rural anfibia, que busca devolverle al agua su espacio natural y garantizar a los campesinos el acceso a las ciénagas para sus actividades de pesca y a la tierra que les fue despojada”, afirmó Vélez Torres.
Por su parte, Harman señaló que la estrategia no se limita a demoler estructuras, sino que persigue recuperar espacios de uso público dentro del sistema de ciénagas, especialmente los playones y terrenos comunales, que cumplen un papel clave en la regulación hídrica del territorio. “Este enfoque reconoce el carácter anfibio del territorio y el papel histórico de las comunidades que han dependido de los ciclos del agua en la región”, indicó el director de la ANT.
Con la recuperación de estos predios y la restauración del sistema de humedales, las comunidades podrán fortalecer sus medios de vida mediante actividades como la agricultura y la pesca, en un territorio donde el agua y la tierra forman un mismo sistema de vida. Las acciones se enmarcan en una estrategia gubernamental orientada a restablecer el funcionamiento ecológico del Bajo Sinú, prevenir nuevas emergencias por inundaciones y garantizar justicia ambiental y social para las comunidades afectadas.








