Publicada el: 19 de marzo de 2026 :: 6:40 am

Jornada sobre alfalfa y cultivos de cobertura en INTA Oliveros

Jornada sobre alfalfa y cultivos de cobertura en INTA Oliveros

Una jornada a campo, centrada en cultivos de cobertura y alfalfa, reunió a más de setenta asistentes, en su mayoría productores del sur de la provincia de Santa Fe, en las instalaciones de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA). El encuentro buscó difundir prácticas de implantación de cultivos de cobertura y pasturas perennes, así como promover integraciones entre agricultura y ganadería, rotaciones y estrategias para reducir aplicaciones de fitosanitarios, según lo expresado por las autoridades y técnicos presentes.

Al inicio, el ingeniero Juan Ibarlucea, de la Agencia INTA Roldán, señaló que estos encuentros se realizan desde 2017 con el objetivo de promocionar y mejorar la implantación de cultivos de cobertura y pasturas perennes; integrar rotaciones de sistemas mixtos; promover mayor rotación de cultivos y estrategias de control y manejo de malezas y plagas; y ajustar formas de producción en áreas periurbanas. También se destacó la oportunidad de recibir terneros a capitalización, pastoreando cultivos de cobertura en lotes agrícolas con fechas de entrada y salida coordinadas con el cultivo agrícola posterior.

La jornada abordó, además, el enfoque de “cultivos de cobertura en sistemas regenerativos circulares” promovido desde INTA Oliveros. La ing. Aranza Rodríguez explicó que la implementación de este enfoque requiere un manejo integrado y la comprensión de la complejidad de los agroecosistemas a distintas escalas, con cuatro principios fundamentales: mejorar la salud del suelo, aumentar la diversidad, fortalecer la integración agrícola-ganadera y gestionar residuos. En la Experimental, se instalaron sistemas experimentales de larga duración, con ocho años de evolución, para evaluar y monitorear estos modelos.

Los sistemas evaluados partieron de la rotación tradicional de la región—maíz, soja y trigo/soja de segunda—bajo un diseño de bloques completos aleatorizados en tres repeticiones y unidades experimentales de 840 m². Se compararon tres enfoques: agricultura convencional, agricultura circular-regenerativa que incluyó cultivos de cobertura multiespecie y reducción del uso de insumos, y un sistema agrícola-ganadero que añadió cultivos de cobertura multiespecie pastoreados. Rodríguez detalló que los cultivos de cobertura multiespecie permitieron, en INTA Oliveros, aumentar el coeficiente de ocupación del suelo, mantener el suelo cubierto y las raíces vivas la mayor parte del año, mejorar la estructura del suelo y la dinámica de agua y nutrientes, disminuir la abundancia de malezas, aportar diversidad, proporcionar un recurso forrajero de alta digestibilidad y reducir el uso de fertilizantes y herbicidas.

El manejo del pastoreo y las fechas de siembra y finalización de los cultivos de cobertura se consideró clave para la implementación del enfoque circular-regenerativo. Las diferentes modalidades de siembra, entre directa y al voleo, se integraron para planificar el manejo y ajustar los momentos de pastoreos dentro de la rotación, sin observar pérdidas de rendimiento frente al testigo de agricultura tradicional. Rodríguez subrayó la importancia del relevamiento como base para identificar oportunidades y puntos críticos y para impulsar el enfoque en la región.

En la parte dedicada a cultivos de cobertura en mezclas con secuencias de maíz, el ingeniero José Araujo presentó resultados de un experimento realizado en INTA Oliveros durante la campaña 2023/24, que definieron densidades óptimas de 200 plantas por m² para centeno, 65 para vicia y 75 para nabo. Ensayos de la campaña 2024/25 indicaron que la mayor producción de materia seca se alcanza al aumentar la proporción de vicia y/o centeno. Así, la biomasa varió entre 4.000 y 5.000 kg de materia seca por hectárea en secuencias con maíz temprano, y entre 5.500 y 7.000 kg MS/ha en maíz tardío. En cuanto a fertilización nitrogenada en maíz, a pesar de limitaciones hídricas, las dosis óptimas oscilaban entre 90 y 154 kg N/ha con aumentos de rendimiento del 22 al 51% para maíz temprano; en maíz tardío, las dosis óptimas fueron de 97 a 172 kg N/ha, con respuestas de aproximadamente 12 al 32%. Se observó que la respuesta a la fertilización disminuyó a medida que aumentó la proporción de vicia en las mezclas, lo que reflejó el aporte de nitrógeno al sistema.

Hacia el cierre de la primera parte de la jornada, el ing. Juan Mattera, de INTA Pergamino y especialista en forrajes y pasturas con enfoque ecofisiológico, proporcionó detalles sobre densidad de siembra, separación entre surcos y control de malezas para la implantación eficiente de la alfalfa.

Las demostraciones a campo en el INTA Oliveros ocuparon un papel destacado, con la muestra dinámica de siembra de cultivos de cobertura. Inicialmente, se empleó un sistema neumático de siembra montado sobre un equipo pulverizador, servicio que brindó AFA Cañada de Gómez y, posteriormente, se utilizó un dron en representación de la firma AGUARA. En el evento, se enfatizó la articulación entre el INTA Oliveros y las empresas del sector, destacando la colaboración público-privada en estas demostraciones.