China y Rusia bloquean el uso de escoltas armadas para buques mercantes en el estrecho de Ormuz
Un proyecto de resolución propuesto por Estados del Golfo para reforzar la protección de buques mercantes y exigir el cese de ataques contra infraestructuras civiles fue bloqueado este martes en el Consejo de Seguridad por el veto de China y Rusia. El texto recibía 11 votos a favor, dos abstenciones (Pakistán y Colombia) y 2 en contra, lo que impidió su adopción.
El proyecto, presentado por Bahrein, que alberga el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos en la región, y copatrocinado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, contenía una mención a ataques sobre infraestructuras de los países del Golfo pero no aludía expresamente a Irán. La resolución buscaba desalentar la escalada en la región y buscaba, entre otros puntos, la apertura de un marco para la navegación segura en el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial, según la información disponible.
En sus explicaciones de voto, el embajador ruso afirmó que su país condena los ataques a objetivos civiles y que no podía respaldar un texto que, a su juicio, abriría un precedente peligroso para la ley internacional del mar y la autoridad del Consejo de Seguridad. Señaló que el texto presentaba a Irán como la única fuente de desestabilización y criticó que ignoraba las causas reales de la crisis, como los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que, a su juicio, podría justificar una mayor escalada.
El embajador chino sostuvo que el veto se justifica porque la resolución no aborda de forma integral y equilibrada las causas profundas del conflicto. Afirmó que Estados Unidos e Israel son los principales responsables de la interrupción de la navegación en el estrecho y advirtió que la resolución podría otorgar una apariencia de legitimidad a operaciones militares no autorizadas, exacerbando las tensiones. China agregó que el Consejo de Seguridad no debe precipitarse a votar un texto que genera serias inquietudes entre sus miembros.
Pakistán, por su parte, recalcó la necesidad de moderación, diplomacia y diálogo, y mencionó una iniciativa de cinco puntos acordada recientemente con China para poner fin a las hostilidades y proteger a la población civil e infraestructura crítica, mediante una hoja de ruta que contemple cese inmediato de enfrentamientos, inicio de conversaciones de paz y restablecimiento de la seguridad marítima en Ormuz.
Tras la votación, Bahrein lamentó que el Consejo no haya aprobado la resolución y afirmó que la falta de adopción envía una señal equivocada a la comunidad internacional respecto a las amenazas a las vías navegables internacionales. En Washington, representantes estadounidenses reiteraron su apoyo a los socios de la región y defendieron que Irán debe cesar sus ataques para restablecer la libertad de paso en Ormuz y evitar daños a la economía mundial. El embajador estadounidense añadió que el país evalúa la responsabilidad de Irán ante estas acciones.
Irán afirmó que el objetivo de la resolución era encubrir los crímenes de guerra de Israel y Estados Unidos, y sostuvo que su respuesta buscaba impedir el paso de buques vinculados a los agresores, asegurando que buques no hostiles podrían transitar con normalidad. El enviado iraní explicó que Teherán no tiene hostilidad hacia sus vecinos y reiteró la defensa de su soberanía ante lo que describió como una campaña de presión internacional.








