Publicada el: 10 de abril de 2026 :: 7:18 am

Deuda y falta de financiación ralentizan el desarrollo y aumentan la desigualdad, erosionando décadas de progreso

Deuda y falta de financiación ralentizan el desarrollo y aumentan la desigualdad, erosionando décadas de progreso

Un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas alerta de una retirada progresiva de los recursos que necesitan los países más pobres para crecer y combatir la pobreza. Presentado este miércoles, el documento señala que, además de la escasez de financiación, la brecha entre ricos y pobres se ensancha con rapidez y que décadas de progreso podrían verse retroceder ante un conjunto de factores adversos.

Según el informe, la combinación de deuda externa insostenible, caída de la ayuda internacional y un mundo cada vez más fragmentado en bloques comerciales y geopolíticos actúa como un “culpable claro” de estas tendencias. Amina J. Mohammed, vicesecretaria general de la ONU, señaló que “el desarrollo global requiere que trabajemos juntos” y advirtió que, si no se actúa, se corre el riesgo de perder avances fundamentales.

Entre los datos más preocupantes se señala que 3.400 millones de personas viven en países que destinan más dinero a pagar intereses de la deuda que a financiar servicios como salud o educación. El informe indica que, en 2024, el servicio de la deuda en los países en desarrollo alcanzó niveles de hace 20 años, lo que reduce la capacidad de invertir en hospitales, escuelas y energías limpias y desplaza el gasto hacia el pago a prestamistas internacionales.

Los autores del informe subrayan que la deuda no es simplemente un valor numérico, sino una explicación de por qué hay comunidades con menos acceso a la educación y a la atención médica.

La ayuda al desarrollo también registra una caída. En 2024, la ayuda oficial al desarrollo (AOD) bajó un 6%, hasta 214.600 millones de dólares, y para 2025 se proyecta una caída adicional de entre el 10% y el 18%. En los países menos adelantados, la reducción podría alcanzar el 25%. A ello se suma que la inversión extranjera directa en los países en desarrollo cayó por segundo año consecutivo, un 11% en 2024.

El informe añade que las barreras comerciales y las tensiones geopolíticas elevan los costos y dificultan las exportaciones de los países más vulnerables: los aranceles promedio a las exportaciones de los países menos adelantados pasaron de 9% a 28% en 2025, y para el resto de países en desarrollo (excluido China) subieron de 2% a 19%. Esta subida de costos frena la actividad económica y perpetúa la dependencia.

Asimismo, concluye que el modelo de hiperglobalización ya no es viable. Las tensiones entre grandes potencias, el auge del proteccionismo y el debilitamiento del multilateralismo dificultan la implementación de acuerdos globales. Reformas acordadas previamente, como las tareas definidas en la Cumbre de Sevilla de 2025 para facilitar un acceso más rápido y equitativo al financiamiento, se encuentran afectadas por la falta de cooperación internacional.

Li Junhua, subsecretario general de la ONU, sostuvo que “el momento es extremadamente peligroso para la cooperación internacional” y señaló que las consideraciones geopolíticas condicionan las decisiones económicas y financieras. Aun así, el informe identifica dos notas positivas: la inversión en energías renovables alcanzó un récord de 2,2 billones de dólares en 2024, y el comercio Sur-Sur entre países en desarrollo se multiplicó por cuatro en los últimos 20 años. No obstante, el análisis subraya que el agujero de financiamiento para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible sigue estimándose en cuatro billones de dólares anuales.

La solución, según el documento, pasa por aplicar de forma inmediata el Compromiso de Sevilla, firmado en 2025, que propone cerrar la brecha de financiamiento mediante mayores inversiones, reformar la arquitectura financiera internacional para ampliar la voz y el acceso a fondos de los países pobres, invertir en resiliencia ante crisis climáticas y económicas, y fortalecer el multilateralismo. El informe subraya que, aunque existe una ventana de oportunidad, esta se está cerrando si no se actúa con prontitud.