Sudán: tres años de conflicto disparan brotes de enfermedades prevenibles
Solo en los primeros cuatro meses de 2026, nuestros equipos han tratado al menos 13.000 casos de sarampión en Darfur, tras responder a seis brotes de la enfermedad, a menudo en zonas donde se asientan comunidades desplazadas. Los brotes se han registrado en Feina, Kas y Nyala y sus alrededores (Darfur Sur), en Tawila (Darfur Norte) y en El Geneina (Darfur Oeste). La mayoría de los pacientes no estaban vacunados o se desconoce su estado vacunal.
MSF ha contado con equipos, experiencia y capacidad operativa para llevar a cabo campañas de vacunación, y ha apoyado a sus socios y a las autoridades sanitarias en la puesta en marcha de campañas tanto focalizadas como masivas para contener los brotes.
“En enero de 2026, Tawila era un punto crítico de sarampión, con 957 casos tratados ese mes. Tras una campaña de vacunación liderada por un socio, que llegó a más de 130.000 personas, el número de casos descendió de forma constante hasta situarse en apenas 40 a finales de abril. Sin embargo, el problema es que los brotes se contienen en un lugar y reaparecen en otro, ya que el desplazamiento obliga a la población a moverse y la falta de cobertura vacunal permite que la enfermedad se propague”, explica Joseph Amadomon Sagara, nuestro coordinador médico de emergencias en Sudán.
Organizar campañas de vacunación en Sudán implica trabajar con un número insuficiente de dosis, cadenas de suministro interrumpidas y una escasez de personal cualificado. A ello se suman los múltiples trámites necesarios para importar vacunas y los largos retrasos del Ministerio de Salud para elaborar planes de vacunación o confirmar brotes, un requisito para poder desplegar las vacunas. Para cuando llega la autorización, el brote suele estar ya extendido. “Los drásticos recortes de financiación y la obstrucción burocrática deliberada por parte de las partes en conflicto están impidiendo que vacunas y medicamentos esenciales lleguen a tiempo a quienes los necesitan”, señala Miriam Alía, nuestra especialista en vacunación y respuesta a brotes.
A pesar de estas dificultades, las campañas de vacunación han demostrado ser muy eficaces para frenar la propagación de enfermedades virales altamente contagiosas que pueden causar complicaciones graves e incluso la muerte, especialmente entre niños menores de 5 años.
En El Geneina, Darfur Oeste, los casos de sarampión han caído un 96% desde enero, pasando de un pico elevado a solo 22 casos, tras una campaña masiva en la que se administraron 186.000 dosis. En Darfur Central, el Ministerio de Salud puso en marcha su primera campaña de vacunación masiva desde el inicio de la guerra, que alcanzó a 810.000 niños en todo el estado. MSF apoyó la campaña en Zalingei, donde la elevada cobertura lograda se ha traducido en una fuerte reducción de los casos hospitalarios de sarampión. En Darfur Sur, vacunamos a más de 200.000 niños en 2026 en Kas y en la remota región de Jebel Marra Sur, y respaldamos una campaña del Ministerio de Salud y UNICEF en Nyala y Jebel Marra Este que llegó a más de 550.000 niños y niñas.
“Estoy muy contenta de que los niños estén recibiendo la vacuna”, señala Mariam, que llevó a su hijo de 11 años, Hamza, a un punto de vacunación en Umalgora, en Darfur Oeste, y continúa: “He visto casos de sarampión en la comunidad y es muy doloroso; tienen fiebre y erupciones cutáneas, y muchos han tenido que ser ingresados en el hospital. No podemos controlar la enfermedad por nosotros mismos, necesitamos vacunas”.
“Las campañas de vacunación están dando resultados, pero estos avances no se sostendrán sin una inmunización sistemática. En todo Sudán, el colapso del sistema sanitario, las dificultades de acceso a zonas remotas y unos equipos móviles desbordados han dejado la cobertura muy por debajo de los niveles de 2022. Muchos niños siguen sin recibir vacunas. Mientras no se aborden estos problemas estructurales, los brotes seguirán repitiéndose”, añade Miriam Alía.
Sudán es un país muy extenso y muchas zonas han permanecido inaccesibles para las organizaciones humanitarias durante el conflicto. En Rokero, en Darfur Central —una zona montañosa del norte de Jebel Marra—, un brote de tos ferina con más de 1.000 casos desde mediados de 2025 solo empezó a remitir en marzo. Cuando nuestros equipos logran acceder a nuevas áreas, a menudo encuentran comunidades que llevan largos periodos sin vacunarse debido al colapso de los sistemas sanitarios locales. Por ejemplo, a mediados de abril, una evaluación realizada en Suni, en Darfur Sur, detectó decenas de casos de tos ferina y sarampión.
Más allá de Darfur, nuestros equipos








