Publicada el: 15 de mayo de 2026 :: 7:01 am

Condenan el asesinato de dos paramédicos a manos de las fuerzas israelíes en Líbano

Condenan el asesinato de dos paramédicos a manos de las fuerzas israelíes en Líbano

Médicos Sin Fronteras (MSF) condenó los ataques de las fuerzas israelíes contra paramédicos en Líbano, incluido el reciente asesinato de dos trabajadores de la Defensa Civil libanesa en Nabatiyeh, y reclamó protección para el personal médico y de rescate.

El 12 de mayo de 2026, un ataque con drones alcanzó a tres paramédicos cuando intentaban socorrer a una persona herida que había sobrevivido a un ataque anterior. Dos murieron en el acto y el tercero resultó herido.

Los paramédicos de una ambulancia que había salido del hospital Najdeh Al Shaabiyeh para atender también a los heridos del primer ataque presenciaron el impacto sobre sus compañeros. Luego trasladaron al herido al hospital y regresaron al lugar para recoger los cadáveres.

“Estamos indignados por el asesinato de personas que simplemente estaban haciendo su trabajo, asumiendo enormes riesgos para salvar vidas. Los ataques contra la atención médica son inaceptables. No podemos aceptar que se normalicen”, dijo Jeremy Ristord, coordinador general de MSF en Líbano.

MSF ha incrementado en los últimos meses su apoyo al hospital Najdeh Al Shaabiyeh para responder a incidentes con víctimas múltiples. Sus equipos también han trabajado junto con paramédicos y personal de primera línea, incluida la Defensa Civil libanesa, en toda la provincia de Nabatiyeh.

“Los trabajadores de MSF han compartido con ellos días y noches de respuesta de emergencia mientras trasladaban a los pacientes a los centros, apoyando a todos esos paramédicos que siguen trabajando a pesar de haber sufrido profundas pérdidas personales y de estar sumidos en el miedo”, explicó Ristord.

El incidente del 12 de mayo forma parte, según MSF, de una tendencia alarmante. En las últimas semanas, sus equipos en Líbano han sido testigos de ataques aéreos, ataques con drones y fuego de artillería que han dañado hospitales, ambulancias y equipos médicos, además de causar muertos y heridos entre civiles, sanitarios y personal de primera línea.

Las autoridades sanitarias libanesas, medios de comunicación y otras organizaciones humanitarias también han denunciado esta violencia, incluidos los repetidos ataques contra paramédicos mientras intentan rescatar a personas heridas o atrapadas.

En Nabatiyeh y en el sur de Líbano, los equipos de rescate y médicos se ven cada vez más obligados a retrasar o limitar intervenciones por miedo a convertirse en objetivo. El personal de ambulancias respaldado por MSF dice que solo pasa unos minutos en las zonas de explosión por el riesgo de nuevos ataques.

Esa situación les lleva a evitar maquinaria de excavación y a retrasar evacuaciones. Como resultado, algunas personas quedan atrapadas bajo los escombros durante horas o días.

MSF señaló que sus equipos han atendido a pacientes cuyo estado se agravó de forma crítica por esos retrasos, incluidos casos de traumatismos graves que después murieron a causa de sus lesiones.

Desde que MSF empezó a apoyar el hospital Najdeh Al Shaabiyeh a principios de marzo, se han atendido 725 pacientes heridos. Además, 232 llegaron sin vida o fallecieron en el hospital.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 2 de marzo y el 12 de mayo se registraron 161 ataques contra centros sanitarios, con un balance de 110 muertes y 252 heridos.

La OMS también informó de 15 ataques ocurridos después del alto el fuego del 17 de abril, en los que murieron 12 personas y 21 resultaron heridas. MSF sostuvo que el alto el fuego no ha supuesto el fin de las hostilidades ni ha permitido el regreso de las personas desplazadas.

El personal sanitario, los equipos de respuesta rápida, las ambulancias y las instalaciones médicas están protegidos por el derecho internacional humanitario. Su asesinato, advirtió MSF, agrava el deterioro de unos sistemas de emergencia y atención sanitaria ya sobrecargados.

MSF exigió el cese inmediato de los ataques contra personal médico y de rescate, así como contra instalaciones y oficinas de la misión médica. También pidió poner fin a la violencia que pone en peligro de forma constante a la población civil y a quienes intentan salvarla.

La organización presta apoyo a varios servicios paramédicos y de emergencia en las provincias de Nabatiyeh y El Sur, incluido el equipo de Defensa Civil libanesa que fue atacado el 12 de mayo. Ese apoyo incluye equipos de ambulancia, medicamentos, suministros de primeros auxilios, combustible y protección.

MSF también está apoyando a siete hospitales con combustible, suministros y medicamentos. En cuatro de ellos, además, tiene equipos que colaboran con el personal para atender necesidades de urgencias. En ambas provincias, gestiona clínicas móviles para prestar atención médica a la población local.