Líbano condena el asesinato de dos paramédicos a manos de fuerzas israelíes
El 12 de mayo de 2026, un ataque con drones alcanzó a tres paramédicos cuando intentaban socorrer a una persona herida que había sobrevivido a un ataque anterior. Dos murieron en el acto y el tercero resultó herido.
Los paramédicos de una ambulancia que había salido del hospital Najdeh Al Shaabiyeh para asistir a los heridos del primer ataque presenciaron el impacto sobre sus compañeros. Luego trasladaron al herido al hospital y regresaron más tarde para recoger los cadáveres.
“Estamos indignados por el asesinato de unas personas que simplemente estaban haciendo su trabajo, asumiendo enormes riesgos para salvar vidas. Los ataques contra la atención médica son inaceptables. No podemos aceptar que se normalicen”, afirmó Jeremy Ristord, coordinador general de MSF en Líbano.
Además de aumentar en los últimos meses su apoyo al hospital Najdeh Al Shaabiyeh para responder a incidentes con múltiples víctimas, MSF ha trabajado con paramédicos y personal de primera línea, incluida la Defensa Civil libanesa, en toda la provincia de Nabatiyeh.
“Los trabajadores de MSF han compartido con ellos días y noches de respuesta de emergencia mientras trasladaban a los pacientes a los centros, apoyando a todos esos paramédicos que siguen trabajando a pesar de haber sufrido profundas pérdidas personales y de estar sumidos en el miedo”, explicó Ristord.
El incidente del 12 de mayo forma parte, según la organización, de una tendencia alarmante. En las últimas semanas, sus equipos en Líbano han sido testigos de las consecuencias de los ataques aéreos, los ataques con drones y el fuego de artillería.
MSF señaló que esos ataques están dañando hospitales, ambulancias y equipos médicos, además de matar o herir a civiles, trabajadores sanitarios y personal de primera línea. Autoridades sanitarias libanesas, medios de comunicación y otras organizaciones humanitarias también han denunciado esta violencia.
En Nabatiyeh y en todo el sur de Líbano, los equipos de rescate y médicos se ven cada vez más obligados a retrasar o limitar intervenciones por miedo a ser blanco de ataques. El personal de ambulancias que cuenta con apoyo de MSF pasa solo unos minutos en los lugares de las explosiones.
Ese riesgo les lleva a evitar maquinaria de excavación y a retrasar evacuaciones, lo que deja a algunas personas atrapadas bajo los escombros durante horas o días. MSF indicó que ha atendido a pacientes cuyo estado se agravó por esos retrasos, incluidos casos de traumatismos graves.
Desde que comenzó a apoyar al hospital Najdeh Al Shaabiyeh a principios de marzo, MSF dijo que se han atendido 725 pacientes heridos. Otras 232 personas llegaron sin vida o fallecieron en el hospital.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 2 de marzo y el 12 de mayo se registraron 161 ataques contra centros sanitarios, con un saldo de 110 muertes y 252 heridos.
La OMS también contabilizó 15 ataques ocurridos tras el inicio del alto el fuego el 17 de abril. En esos hechos murieron 12 personas y 21 resultaron heridas.
MSF subrayó que el alto el fuego no ha supuesto el cese de las hostilidades ni ha permitido el regreso de las personas desplazadas a sus hogares. Tampoco ha facilitado que quienes siguen atrapados en zonas afectadas busquen refugio.
El personal sanitario, los equipos de respuesta rápida, las ambulancias y las instalaciones médicas están protegidos por el derecho internacional humanitario, recordó la organización. Su asesinato, añadió, debilita aún más sistemas de emergencia y de atención sanitaria ya sobrecargados.
La organización exigió el cese inmediato de los ataques contra personal médico y de rescate, así como contra instalaciones y oficinas de la misión médica. También pidió poner fin a la violencia que pone en peligro a la población civil y a quienes intentan salvarle la vida.
MSF presta apoyo a varios servicios paramédicos y de emergencia en las provincias de Nabatiyeh y el Sur, incluido el equipo de Defensa Civil libanesa atacado el 12 de mayo, mediante equipos de ambulancia, medicamentos, suministros de primeros auxilios, combustible y material de protección.
La organización también apoya a siete hospitales con donaciones de combustible, suministros y medicamentos. En cuatro de esos centros, equipos de MSF colaboran con el personal para atender urgencias. Además, gestiona clínicas móviles para prestar servicios médicos a la población local.








