Urgen a cerrar brechas de cobertura de vacunación en contextos afectados por conflictos
El objetivo, advirtió la organización, es evitar brotes prevenibles, sufrimiento, discapacidades y muertes.
“En muchos de los contextos afectados por conflictos donde trabajamos, la vacunación rutinaria prácticamente se ha paralizado y la respuesta rápida y eficaz a los brotes está fallando. Las consecuencias son gravísimas: unas coberturas de vacunación peligrosamente bajas están dejando a millones de niños y niñas vulnerables a brotes recurrentes y mortales de enfermedades prevenibles mediante vacunación”, afirmó la doctora Daniela Garone, coordinadora médica internacional de MSF.
MSF señaló que la respuesta vacunal en zonas afectadas por conflictos está limitada por barreras políticas, administrativas, burocráticas y logísticas que frenan la entrega de suministros. También mencionó problemas de seguridad, restricciones de acceso y limitaciones financieras.
Por ello, la organización consideró urgente contar con modelos flexibles de distribución de vacunas adaptados a las organizaciones médico-humanitarias.
“Cerrar de inmediato las brechas de cobertura de vacunación que estamos viendo requiere voluntad política. Las autoridades, los donantes y otros actores de la salud global deben proporcionar financiación sostenida y ágil para la inmunización rutinaria y de recuperación, eliminar los bloqueos para garantizar un acceso rápido a los suministros y asegurar apoyo y paso seguro para los proveedores locales y humanitarios”, añadió Garone.
En 2024, las tasas nacionales de cobertura de inmunización en República Democrática del Congo (RDC) estuvieron muy por debajo de los umbrales necesarios para prevenir brotes. La cobertura de la vacuna DTP3 fue del 65%, frente a la recomendación de al menos 90%, y la primera dosis contra el sarampión llegó al 55%, cuando el objetivo es 95%.
Desde 2025, el recrudecimiento del conflicto en el este de RDC ha provocado retrasos y una mayor complejidad en las cadenas de suministro, especialmente en la cadena de frío. El cierre de aeropuertos y otras rutas ha bloqueado el acceso directo y oportuno a los envíos de vacunas.
Eso también ha encarecido la distribución y retrasado las campañas de vacunación apoyadas por MSF. En un contexto de caída de la financiación humanitaria y sanitaria, los servicios de vacunación rutinaria, ya frágiles, se han debilitado aún más.
Según datos del Ministerio de Salud, estos obstáculos hicieron que solo el 60% de las dosis necesarias llegaran a Kivu Sur, RDC, en 2025.
Como resultado, la RDC sigue registrando brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación. En 2025, una gran epidemia de sarampión dejó más de 82.869 casos sospechosos y 1.175 muertes en casi todas las provincias, según las autoridades sanitarias locales.
En respuesta, los equipos de MSF apoyaron a las autoridades sanitarias, trataron a unos 20.870 pacientes y vacunaron a 1.146.810 niños y niñas entre enero y diciembre de 2025. En total, se realizaron 22 intervenciones de respuesta al sarampión y los esfuerzos continúan en 2026.
“Las barreras sistémicas derivadas y agravadas por las dinámicas del conflicto están aumentando retrasos innecesarios y limitando la capacidad de MSF para responder rápidamente a enfermedades prevenibles mediante vacunación. Una financiación sostenida de la salud global, junto con una colaboración reforzada entre autoridades sanitarias, socios y comunidades, es esencial para superar estos obstáculos, fortalecer toda la cadena de respuesta y llegar a más personas con vacunas de manera oportuna y constante”, afirmó el doctor Jean Gilbert Ndong, coordinador médico de MSF en RDC.
En Sudán, los programas de vacunación y los sistemas de vigilancia epidemiológica se han debilitado de forma grave tras tres años de guerra e inestabilidad, lo que ha alimentado epidemias mortales y prevenibles.
“Organizar campañas de vacunación en Sudán se ve gravemente obstaculizado por retrasos, incluida la confirmación de brotes; por la limitada capacidad diagnóstica, el suministro y el acceso a las dosis; y por negociaciones largas y, en ocasiones, inextricables para poner en marcha las respuestas. A ello se suman los desafíos políticos que hacen extremadamente difícil entregar vacunas a través de las líneas del frente. A menudo, los brotes ya se han propagado antes de que la vacunación pueda comenzar”, explicó Miriam Alía, asesora de vacunación y brotes de MSF.
Hasta abril de 2026, MSF había tratado en Darfur 14.613 casos de sarampión. Además, durante los últimos tres años, alrededor del 70% de los casos tratados en instalaciones apoyadas por la organización correspondió a menores de 5 años.
El 74,7% de todos los pacientes tratados por sarampión en Darfur no estaban vacunados o tenían un estado de vacunación desconocido.
Para alcanzar los objetivos de la Agenda de Inmunización 2030, los países deben garantizar que los niños y niñas en zonas afectadas por conflictos y de difícil acceso no se queden atrás.
En RDC, Sudán y otros países con zonas afectadas por conflictos donde trabaja MSF, los brotes podrían prevenirse y millones de vidas salvarse si se eliminan los bloqueos administrativos, financieros y políticos y se garantiza la disponibilidad constante de vacunas para su rápida distribución.








