Publicada el: 23 de mayo de 2026 :: 7:03 am

Pedro Sánchez afirma que ninguna sociedad merece llamarse civilizada si abandona a los suyos cuando caen

Pedro Sánchez afirma que ninguna sociedad merece llamarse civilizada si abandona a los suyos cuando caen

En su discurso, Pedro Sánchez apeló a la solidaridad como base de la sociedad civilizada y situó el cuidado de la salud de los ciudadanos, “sin excepciones ni condiciones”, como prioridad del Estado frente a quienes invocan “prioridades nacionales” para excluir.

“Aseguró que ninguna sociedad merece llamarse civilizada si abandona a los suyos cuando caen”.

También destacó la apuesta que España hizo hace 40 años por una sanidad pública, universal y gratuita para convertir la salud en un derecho, una decisión que, dijo, “transformó el país”.

Según señaló, en una generación la mortalidad infantil se ha desplomado y España lidera la esperanza de vida en la Unión Europea junto a Italia y Suecia.

Recordó además que en los últimos años el gasto sanitario en España ha aumentado un 4%. En 2024, el gasto sanitario público superó los 100.000 millones de euros, equivalentes al 6,4% del PIB.

Sánchez puso en valor la recuperación del acceso universal a la atención sanitaria y la ampliación de la cartera de servicios públicos, en línea con las recomendaciones de la OMS.

Durante su intervención, advirtió sobre la presión de quienes quieren convertir la salud en un negocio, “rompiendo el contrato social más básico de todo sistema democrático”, y sobre el retroceso de la financiación internacional destinada a salud global.

Esa financiación se ha reducido en torno al 30% en los dos últimos años, con consecuencias ya visibles. También lamentó que por primera vez se haya estancado la reducción de la mortalidad infantil.

Añadió que una de cada cuatro personas en el mundo se ve obligada a elegir entre curarse o comer. “No quiero vivir en un mundo en el que doce personas acumulen más riqueza que la mitad de la población mundial”, afirmó.

Además, advirtió de que 14 millones de personas podrían morir antes de 2030 por causas prevenibles, entre ellas 4,5 millones de menores de cinco años. “El mayor riesgo para la salud global ya no es la falta de ciencia, sino la falta de conciencia”, dijo.

Para paliar esta situación, defendió una respuesta global frente a la pandemia de “egoísmo” y apeló a las lecciones aprendidas durante la covid-19. “Ningún país se salva solo”, subrayó.

En su intervención, la primera de un presidente de España ante la Asamblea Mundial de la Salud, llamó a reforzar las capacidades internacionales de respuesta ante futuras crisis sanitarias, impulsar el Tratado de Pandemias acordado en 2025 y reformar la arquitectura financiera internacional.

También advirtió de que 3.400 millones de personas viven en países que destinan más recursos al pago de la deuda que a la sanidad o la educación. A su juicio, eso evidencia las profundas desigualdades del sistema internacional.

Sánchez defendió que invertir en salud global es invertir en la seguridad de los países y de sus ciudadanos, además de en justicia social. En un momento en que algunos países recortan sus contribuciones, destacó el compromiso de España.

Señaló que España ha duplicado la Ayuda Oficial al Desarrollo y ha comprometido 315 millones de euros al sistema de salud global para el periodo 2025-2027, mediante aportaciones a GAVI, al Fondo Mundial y a la Organización Mundial de la Salud.

En relación con el reciente brote de hantavirus registrado en el buque MV Hondius, cuya evacuación coordinó España tras una solicitud de ayuda de la OMS, Sánchez resaltó la importancia de cumplir el derecho internacional.

Dijo que dar un paso al frente es clave porque, “cuando un país actúa con responsabilidad, otros responden de la misma manera. Es una especie de contagio de esa solidaridad”.