El director de la OMS viaja a la República Democrática del Congo mientras aumentan los casos de ébola
«Estoy en camino a la RDC. El virus del ébola ha regresado. La provincia de Ituri es la más afectada. Estaré en el terreno junto a los equipos de la OMS, nuestros socios y los extraordinarios profesionales de la salud congoleños que nunca han dejado de luchar», declaró en la red social X.
Según la agencia de la ONU, la RDC ha superado el ébola en 16 ocasiones y la número 17 no será diferente. «Pero debemos actuar ahora, juntos», añadió Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Hasta el momento se han confirmado 121 casos en la RDC, con 17 muertes confirmadas. Además, se han registrado más de 1077 casos sospechosos y 238 muertes sospechosas, según los balances oficiales de las autoridades sanitarias congoleñas.
La epidemia afecta actualmente a tres provincias y 13 zonas de salud. Sobre el terreno, las agencias de la ONU colaboran con las autoridades sanitarias de la RDC y Uganda para reforzar la vigilancia, la capacidad de los laboratorios, la atención de casos, la prevención y el control de infecciones.
En Bunia, al este de la RDC, la OMS ha recibido 4,6 toneladas de suministros médicos y más de 2000 pruebas médicas RadiOne. La dotación busca reforzar el diagnóstico de laboratorio en la respuesta contra la enfermedad en Ituri.
Los equipos logísticos de la OMS también han finalizado la ampliación del centro de tratamiento de Bunia. «Están dotando a los establecimientos de salud de insumos vitales, al tiempo que garantizan la implementación de entierros dignos y seguros», detalló en X la oficina de la OMS en la RDC.
Mientras los casos aumentan en la RDC, Uganda cerró ayer miércoles «hasta nuevo aviso» toda su frontera con la RDC. Según Kampala, no se permite ningún desplazamiento de personas entre ambos países.
Las únicas excepciones son los equipos autorizados de lucha contra el ébola, las operaciones humanitarias, el transporte de alimentos y mercancías, así como las operaciones de seguridad, sujetas a protocolos estrictos de detección y vigilancia sanitaria.
Además, cualquier persona que regrese de la RDC deberá someterse a una cuarentena obligatoria de 21 días bajo la supervisión del Ministerio de Salud y de los equipos de vigilancia de distrito.
Uganda no ha registrado ningún nuevo caso confirmado de ébola desde el lunes 25 de mayo de 2026. El número total de casos asciende a siete, con una muerte.
Sin embargo, el total de contactos de los casos confirmados ha aumentado. Más de 300 contactos siguen bajo seguimiento activo, y la mayoría son profesionales de la salud.
«Dada la intensidad de los movimientos transfronterizos entre la RDC y Uganda por razones comerciales, de subsistencia y de lazos familiares, el riesgo de transmisión sigue siendo alto, especialmente en los distritos fronterizos y las zonas de acogida de refugiados», advierte Kampala.
La ONU, en colaboración con sus socios humanitarios, ha lanzado un llamamiento de emergencia de 15,8 millones de dólares para apoyar la respuesta de Uganda a la epidemia de ébola. Aunque ya se han movilizado y reasignado 3,1 millones, persiste un déficit de financiación de 12,7 millones.
Las intervenciones previstas en el plan buscan ayudar a las autoridades ugandesas a contener rápidamente la epidemia. El llamamiento apoya una respuesta integral en los distritos de alto riesgo, incluidos los campos de refugiados, con acciones centradas en atención de casos, prevención y control de infecciones, vigilancia y comunicación de riesgos.
La OMS encabeza una respuesta de todo el sistema de la ONU, con personal de emergencia, suministros médicos y financiación para ayudar a contener el brote. La agencia también trabaja con líderes comunitarios en Bunia para generar confianza y contrarrestar la desinformación.
«La confianza de la comunidad es la base de una respuesta de salud pública eficaz», declaró Julienne Ngoundoung Anoko, oficial de participación comunitaria de la OMS desplegada en Bunia. «Sin el apoyo de la comunidad, las medidas de control del brote no pueden tener éxito».
Tedros hizo un llamamiento a un alto el fuego inmediato para permitir que los equipos humanitarios y médicos accedan de forma segura a las comunidades afectadas. «Detener esta transmisión del ébola depende enteramente del acceso humanitario», concluyó.








