Publicada el: 1 de junio de 2026 :: 6:45 am

Malvinas, Argentina: 44 años, las Fuerzas Especiales detrás de escena

Malvinas, Argentina: 44 años, las Fuerzas Especiales detrás de escena

Esa idea llevó a las Fuerzas Armadas argentinas a entrenarse y planificar distintas opciones para la defensa del territorio. Entre ellas figuraban operaciones detrás de las líneas y misiones especiales para tropas con aptitud de comando.

Mientras los Comandos Anfibios y Buzos Tácticos de la Armada Argentina tuvieron una participación clave en el marcado y la seguridad de la playa de desembarco en la recuperación de las islas, el Ejército no tenía una unidad de comandos en funcionamiento.

Existía, sin embargo, el antecedente del Equipo de Combate Halcón 8, creado en 1978 para tareas de seguridad contra el terrorismo durante la Copa Mundial de Fútbol. Sobre esa base, el 2 de abril se ordenó crear la Compañía de Comandos 601 Movilizada.

Quedó al mando del mayor Mario Castagneto, con 60 hombres y un Estado Mayor con áreas de operaciones, personal, comunicaciones, logística e inteligencia. La unidad se organizó en tres secciones de asalto y una sección de servicios con capacidad de combate.

Las secciones de asalto quedaron al mando de los tenientes primero José Martiniano Duarte, Sergio Fernández y Daniel González Deibe. Tras organizarse y entrenarse durante abril, el 25 recibieron la orden de cruzar a Malvinas.

Lo hicieron en aviones Hércules de la Fuerza Aérea Argentina. En Puerto Argentino se alojaron en un gimnasio y, el 30, las secciones fueron desplegadas por las islas. Entre el 13 y el 15 de mayo realizaron un reconocimiento en la zona de San Carlos.

Allí prepararon un puesto de observación en la altura 234, conocida como Fanning Head por los invasores. Ese puesto luego resultaría clave para el Equipo de Combate Güemes.

Ante el ataque del SAS británico en la Estación Aeronaval Calderón, en la isla Borbón, el 15 de mayo se desplegaron las secciones 1ª y 2ª para buscar elementos del SAS en las inmediaciones. No hallaron nada y el 16 regresaron a Puerto Argentino.

El 20 de mayo, esas mismas secciones fueron enviadas a Puerto Howard, en Gran Malvina, para instalar puestos de observación sobre el estrecho de San Carlos. La posibilidad de un desembarco británico por esa zona seguía vigente.

El desembarco se produjo allí el 21 de mayo por la mañana, y las posiciones argentinas fueron atacadas por aviones Harrier GR.3 de la Real Fuerza Aérea.

En esa situación, el teniente primero Sergio Fernández preparó y disparó un misil antiaéreo portátil Blowpipe cuando los aviones hicieron un segundo pasaje. Uno de los aparatos fue alcanzado.

El teniente Jeffrey William Glover tuvo que eyectarse y fue capturado por comandos del Ejército Argentino.

Como el eje de las operaciones se desarrollaba en Gran Malvina, el 23 de mayo se decidió replegar a los comandos. Para ello se enviaron tres helicópteros Puma de transporte y un Agusta A-109A de escolta.

Los helicópteros fueron interceptados por aviones Sea Harrier, que destruyeron dos Puma y el Agusta. El Puma restante voló a Puerto Howard y luego replegó a la 2ª Sección, junto con parte de las tripulaciones de los helicópteros caídos.

Entre ellos estaban el capitán Donadille, de la Fuerza Aérea, derribado días antes, y el teniente Glover, que sería enviado al continente. La 1ª Sección permaneció en Gran Malvina hasta el final de la guerra.

En los días siguientes, las secciones 2ª y 3ª realizaron patrullas en la isla Soledad, detrás de las líneas británicas y junto a la Agrupación de Comandos Anfibios de la Armada y el Grupo de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea.

Su objetivo era reconocer de manera efectiva el movimiento del dispositivo enemigo. Cumplieron la misión sin ser detectadas.

Combate de Las Piedras

La 1ª Sección había quedado en Puerto Howard sin poder regresar a la isla Soledad. El 6 de junio partió una patrulla de exploración a cargo del teniente primero Leopoldo Quintana, el sargento primero Juan Carlos Ruiz, el sargento Oscar Alfredo Pérez y el cabo primero Miguel Rivero.

En la noche del 8 al 9 de junio, la unidad fue descubierta por tropas del SAS británico, que intentaron cercarla. Los hombres lograron escapar y regresar a Puerto Howard.

El jefe de sección salió a buscarlos al punto de encuentro alternativo, en el establecimiento Muny Branch, al norte de Puerto Howard. Allí, al anochecer, encontró a la patrulla.

A la mañana siguiente partieron en busca de una posición para instalar un puesto de observación desde el que ver el estrecho y la cabeza de playa enemiga. Hallaron rastros de presencia británica, por lo que el teniente primero Duarte decidió seguir con tres hombres y ordenó al resto regresar.

Tras reconocer la zona costera, el 10 de junio la patrulla emprendió el regreso y se topó con otra patrulla de cuatro hombres del SAS. Hubo un combate a corta distancia.

En esa acción murió el capitán británico John Hamilton y fue capturado el cabo primero Charles Fonseka.

La Compañía de Comandos 602

Tras la creación de la Compañía de Comandos 601, el mayor Aldo Rico propuso formar una nueva unidad y pasó a ser su primer comandante cuando fue formalizada el 21 de mayo como Compañía de Comandos 602.

El 24 se convocó al personal con experiencia en el Equipo de Combate Halcón 8 y a quienes habían recibido formación de comandos. Se organizaron en tres secciones de asalto a cargo de los capitanes José A. Vercesi, Tomás Fernández y Andrés Ferrero.

En total eran 23 oficiales y 15 suboficiales. El 27 de mayo arribaron a Malvinas en un C-130 Hércules de la Fuerza Aérea y, al día siguiente, se les unió el Escuadrón Alacrán de la Gendarmería Nacional, con 65 hombres.

Ese mismo día la Compañía de Comandos 602 recibió la orden de desplegar el 29 de mayo la primera sección, con 13 hombres, incluido su comandante.

Para ello utilizaron helicópteros Bell UH-1H en una exploración en la zona del monte Simon, con el fin de informar sobre la actividad aérea enemiga. También se proyectaba un contraataque sobre la cabeza de playa invasora y recuperar a la patrulla el 1 de junio.

Una vez desplegados, no pudieron informar sobre el avistamiento de helicópteros británicos en la zona de Bahía del Aceite debido a interferencias de radio enemigas. Vercesi ordenó entonces el repliegue hacia la zona de Fitzroy.

El 30 de mayo, por el frío y la mala meteorología, decidieron pasar la noche en Top Malo House. Las emisiones de radio habían delatado su posición y el enemigo envió una sección de 35 hombres del Mountain and Arctic Warfare Cadre, al mando del capitán Rod Boswell.

En la mañana del 31, el teniente Ernesto Emilio Espinosa, que estaba en el primer piso de la casa como observador, vio el avance británico y dio la alarma mientras abría fuego. Los británicos lanzaron una bengala y respondieron con sus armas.

Usaron, entre otras, cuatro cohetes antitanque M72 LAW de 66 mm y cuatro Carl Gustav M2 de 84 mm. La casa comenzó a incendiarse mientras Espinosa gritaba al resto de los hombres que salieran y los cubría. Una granada que ingresó por la ventana le causó la muerte.

Los comandos salieron de la casa y se ubicaron en la hondonada del arroyo Malo, desde donde resistieron el ataque. Poco después murió también el sargento Mateo Antonio Sbert.

Ante las bajas, Vercesi ordenó bajar las armas. Además de los fallecidos, el sargento Medina y el cabo Valdivieso resultaron seriamente heridos, mientras otros cuatro sufrieron lesiones menores. Del lado británico hubo dos muertos y ocho heridos.

Últimos días

En los últimos días de la guerra, ambas compañías de comandos operaron juntas porque habían perdido secciones. El 29 de mayo se decidió desplegar patrullas de la Compañía de Comandos 602 para atacar al enemigo por la retaguardia.

Una patrulla ya estaba desplegada en Big Mountain, y otra, la de Vercesi, seguía en la zona del monte Simon. También se envió una al monte Estancia, al mando del teniente Alejandro Brizuela.

Parte de la 2ª Sección de la Compañía 602 fue enviada a Bluff Cove Peak, y el resto, bajo el mando del capitán Eduardo Villarruel, se desplegó en las cercanías. La 3ª Sección fue enviada al monte Kent. El resto de la compañía se desplegaría después de asegurar posiciones.

La 3ª Sección fue emboscada por el SAS cuando se acercaba a Bluff Cove Peak y debió replegarse. La fracción al mando de Villarruel, alertada por la presencia enemiga, se dirigió al monte Estancia.

El capitán Tomás Fernández, jefe de la 2ª Sección, envió un equipo de reconocimiento formado por el teniente primero Rubén Márquez y el sargento primero Oscar Blas a la zona de Bluff Cove Peak. Ambos fueron emboscados y muertos por el enemigo.

Esa situación obligó a cancelar el despliegue del resto de la compañía, que sería llevada en helicópteros desde Moody Brook.

El 30 de mayo se tomó contacto con la sección del capitán Fernández y se le ordenó replegarse. Para ello se envió personal de ambas compañías que estaban en Puerto Argentino para recuperarlos en distintos vehículos, aunque algunos debieron regresar a pie. Llegaron a la localidad el 1 de junio.

La 3ª Sección de esta compañía también lanzó un ataque contra posiciones británicas del 42 Commando de Royal Marines en el monte Wall, el 5 de junio. Los obligó a replegarse y a abandonar parte de su equipo.

Aun así, la compañía realizó otra acción el 8 de junio en la zona del monte Dos Hermanas, con 30 efectivos y una sección del Escuadrón Alacrán de Gendarmería, para preparar una emboscada contra fuerzas británicas que reconocían la zona donde estaba desplegado el Regimiento de Infantería 4.

Los británicos los descubrieron y atacaron con tropas del SAS. En el enfrentamiento murió de inmediato el sargento Mario Cisnero y resultó herido el teniente primero Jorge Vizoso Posse.

Mientras la fracción de Gendarmería se replegaba, cayó en combate el sargento primero Ramón Acosta. Luego de un retroceso británico, los comandos argentinos aprovecharon para retirarse.



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