Cinco cosas que debes saber sobre la vida en el Territorio Palestino Ocupado
Entre el 10 de octubre de 2025 y el 11 de mayo de 2026, MSF atendió a 243 menores con heridas relacionadas con la violencia en su hospital de campaña de Deir al Balah. Esa cifra supone cerca del 12% de todos los pacientes tratados por ese tipo de lesiones.
La mayoría de esos menores sufría heridas por explosión, entre ellos 37 niños y niñas menores de 5 años. Doce fueron atendidos por heridas de bala.
Entre enero y abril, 196 ingresos en el servicio de traumatología del Hospital Nasser correspondieron a menores de 15 años. Eso representa el 20% de los pacientes heridos. En la clínica de Ciudad de Gaza, 113 menores recibieron atención, y cerca del 96% resultaron heridos por bombardeos y disparos.
Desde el acuerdo de alto el fuego, la Franja de Gaza ha quedado dividida de facto por una “línea amarilla” peligrosa, ambigua y en expansión, controlada por el Ejército israelí. Esa zona abarca actualmente alrededor del 58% del territorio.
MSF continúa atendiendo a pacientes procedentes de áreas cercanas a esa línea, con heridas y traumatismos causados por explosiones, metralla y disparos.
Desde octubre de 2023, la violencia de colonos, las operaciones militares y las restricciones impuestas a la población palestina en Cisjordania se han intensificado. La violencia de colonos israelíes contra palestinos se ha recrudecido aún más, y en marzo se registró el mayor número de heridos por colonos en 20 años.
El trauma es constante. Muchas personas temen desplazarse de un lugar a otro por la posibilidad de encontrarse con colonos o con el Ejército. Otras evitan salir de casa por miedo a que las viviendas sean demolidas.
Al menos 70 menores palestinos han sido asesinados en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, desde principios de 2025. La media es de aproximadamente un niño por semana.
Palestinos son atacados en sus hogares, en sus tierras y en sus escuelas, mientras los agresores gozan de impunidad, según el texto. Ningún soldado, agente de policía o colono israelí ha sido acusado de matar a un civil palestino en la Cisjordania ocupada desde el inicio de esta década.
La violencia y el miedo constante tienen consecuencias graves para la salud mental y el bienestar de la población palestina en Cisjordania. MSF sostiene que esta presión no es esporádica y que provoca un desgaste a largo plazo.
Entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2026, la organización realizó 983 consultas individuales de salud mental en Nablus. La mayoría de los pacientes presentaba síntomas graves relacionados con el trauma, la ansiedad y la depresión.
En Gaza, los suministros médicos se están agotando rápidamente porque las autoridades israelíes restringen su entrada en la Franja. En las próximas semanas, algunos proyectos podrían quedarse sin medicamentos para enfermedades cardiovasculares, diabetes y afecciones respiratorias crónicas.
MSF advirtió además de que las condiciones impuestas para el transporte de medicamentos que requieren cadena de frío son inadecuadas. Según la organización, se han prohibido los camiones frigoríficos, que evitan que se estropeen productos como la insulina o las vacunas.
La falta de esos suministros pone en riesgo la calidad de la atención y, en consecuencia, la vida de los pacientes. También se están agotando las reservas de aceite de motor, necesarias para mantener en funcionamiento generadores y vehículos.
Sin ese combustible, hospitales, sistemas de agua y transporte se paralizan. Eso pone en peligro vidas, incluidas las de los bebés en incubadoras que dependen de los generadores para sobrevivir.
MSF no ha podido introducir directamente ningún suministro en Gaza desde el 1 de enero, después de que Israel retirara su autorización para trabajar en Territorio Palestino Ocupado. Aun así, la organización continúa sus actividades en toda la Franja mientras sea posible.
La organización urge a las autoridades israelíes a permitir de inmediato la entrada de suministros humanitarios esenciales suficientes, incluido el aceite de motor.
Israel ha destruido o dañado casi el 90% de las infraestructuras de agua y saneamiento en Gaza, incluidas plantas desalinizadoras, pozos, tuberías y sistemas de alcantarillado. MSF afirma haber documentado disparos contra camiones cisterna claramente identificados y la destrucción de pozos.
También se han producido incidentes violentos durante la distribución de agua, con heridas a palestinos y trabajadores humanitarios, además de daños al equipo.
La falta de acceso al agua tiene consecuencias amplias para la salud, la higiene y la dignidad, especialmente entre mujeres y personas con discapacidad. El acceso a agua limpia, jabón, pañales y productos de higiene menstrual se ha vuelto extremadamente difícil.
Muchas personas se ven obligadas a cavar hoyos en la arena a modo de retretes. Esos espacios se inundan y contaminan el entorno y las aguas subterráneas con heces.
La falta de agua y de higiene, unida a condiciones de vida precarias como tiendas de campaña superpobladas y refugios improvisados, también aumenta las enfermedades respiratorias, cutáneas y diarreicas. Son las afecciones que MSF observa con más frecuencia en sus centros de atención primaria.
La desnutrición sigue siendo significativa en Gaza y la situación continúa siendo frágil. En el primer trimestre de 2026, 383 niños y niñas fueron ingresados en los centros de alimentación terapéutica ambulatoria de la organización.
De ese total, el 35% presentaba desnutrición aguda grave. En el mismo periodo, el 24% de las 5.996 mujeres embarazadas evaluadas en los hospitales de Nasser y Al Helou estaban afectadas por la desnutrición.
MSF advierte de que esto refleja el impacto devastador de la hambruna de 2025 sobre la salud de la población. La organización atribuye esa situación a la inseguridad del conflicto y al bloqueo de Israel.
A ello se suman otros factores: el desempleo alcanza el 80%, según la ONU; muchos alimentos han duplicado su precio; y una de cada cinco familias realiza solo una comida al día, de acuerdo con la OCHA. Aunque entran más camiones en Gaza, la mayoría son comerciales y no transportan ayuda humanitaria.








