Publicada el: 7 de junio de 2026 :: 7:08 am

Miles de personas atrapadas entre los bombardeos y el desplazamiento forzado en el sur de Beirut

Miles de personas atrapadas entre los bombardeos y el desplazamiento forzado en el sur de Beirut

Dahiyeh, un suburbio densamente poblado del sur de Beirut, se ha convertido de facto en una línea de frente urbana y ha sufrido graves daños por cientos de ataques aéreos israelíes desde la escalada del conflicto el 2 de marzo de 2026.

El barrio también ha enfrentado órdenes reiteradas de desplazamiento. La más reciente fue el 1 de junio, cuando el ejército israelí amenazó con nuevos ataques en la zona y obligó a muchos residentes a huir otra vez.

MSF expresó preocupación por los desplazamientos forzados y la falta de seguridad para la población.

La destrucción ha afectado de forma grave las carreteras, los servicios públicos y las infraestructuras de agua. Miles de residentes han quedado sin acceso fiable a servicios esenciales y expuestos a riesgos crecientes para la salud.

Desde el inicio del conflicto, la mayoría de los centros de salud de la zona se ha visto afectada. Centros de atención primaria y hospitales han perdido personal por el desplazamiento, han sufrido daños o han tenido que cerrar por graves riesgos de seguridad.

Jamila, una madre desplazada de 50 años, pasó dos meses en tiendas de campaña a las afueras de Dahiyeh, sin ingresos ni apoyo, junto a su hijo Wissam, de 14 años, que tiene una discapacidad del habla.

“Nadie se preocupa por mí”, dijo. “Pasé días sin comida ni agua. Ni siquiera podía bañarme”.

Según MSF, miles de familias desplazadas en Dahiyeh afrontan la pérdida de sus hogares y la ruptura de sus redes de apoyo, lo que dificulta la recuperación.

En respuesta, MSF amplió su intervención de emergencia en marzo y desplegó nueve clínicas móviles para llevar atención médica a comunidades que ya no pueden acceder a los centros de salud.

Estas unidades ofrecen consultas médicas, apoyo en salud mental, tratamiento de enfermedades agudas y crónicas, salud sexual y reproductiva, y vacunación. En las últimas seis semanas, los equipos realizaron más de 2.730 consultas médicas.

La mitad de las clínicas móviles tuvo que suspender temporalmente sus actividades por preocupaciones de seguridad y nuevos movimientos de población fuera de Dahiyeh. Reanudarán su labor cuando las condiciones lo permitan.

En paralelo, MSF apoya la rehabilitación de seis centros de salud de atención primaria dañados por los ataques israelíes y distribuye artículos no alimentarios y kits de higiene entre las personas afectadas.

También desarrolla actividades de agua, saneamiento e higiene en coordinación con los municipios. El objetivo es restablecer el acceso al agua potable y mejorar el saneamiento para más de 30.000 personas.

MSF señaló que estas medidas reducen el riesgo inmediato de brotes de enfermedades y mejoran las condiciones de vida.

“La población vulnerable, incluidos niños, niñas, personas mayores y quienes padecen enfermedades preexistentes, corre un riesgo especial a medida que los servicios esenciales se vuelven más difíciles de alcanzar o dejan de funcionar adecuadamente”, afirmó Guilherme Bothelo, coordinador del proyecto de emergencia de MSF en Beirut.

“La capacidad de MSF para acercar la atención médica a las comunidades es fundamental y complementa los servicios existentes durante los periodos de mayor presión. Nuestro objetivo es que este apoyo sea temporal, mientras las autoridades sanitarias locales recuperan y mantienen su capacidad para prestar atención de manera independiente”, añadió.

Desde marzo, muchas familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares en múltiples ocasiones, mientras otras siguen viviendo en condiciones precarias.

A medida que las órdenes de desplazamiento emitidas por el ejército israelí siguen provocando movimientos repetidos de población, persisten dudas sobre si los residentes podrán regresar de forma segura a sus lugares de origen.

La destrucción generalizada de los servicios públicos, en especial los sistemas de agua, los centros sanitarios y otras infraestructuras esenciales, representa un obstáculo importante para la recuperación.

Sin acceso fiable a esos servicios, volver a casa no es una opción viable ni segura para muchas familias.

“La situación en Dahiyeh ilustra la necesidad urgente de abordar tanto las necesidades humanitarias inmediatas como las consecuencias a largo plazo de la escalada en Líbano”, dijo Guilherme Bothelo.

“A medida que los ataques israelíes se intensifican en el sur del país y en el valle de la Bekaa, tememos que situaciones como esta se multipliquen, obligando a más personas a abandonar sus hogares y deteriorando aún más las condiciones para una vida digna en comunidades enteras”, añadió. “Eso supondría una presión adicional sobre un sistema de salud ya debilitado por crisis sucesivas”.



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