Secretario General presenta hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles
En un discurso durante la Semana de Acción Climática de Londres, sostuvo que la dependencia del petróleo no solo agrava el calentamiento global, sino que también expone a los países a nuevas sacudidas energéticas.
Como ejemplo, citó las interrupciones del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y la guerra que involucró a Irán, Israel y Estados Unidos.
“Estas crisis pueden parecer separadas, pero comparten el mismo origen destructivo: los combustibles fósiles”, dijo. “Y exigen la misma respuesta: una transición rápida y justa hacia la energía limpia, junto con un impulso a la adaptación, la resiliencia y la justicia climática”.
Guterres reclamó un liderazgo político capaz de impulsar cambios de la magnitud de la eliminación de la gasolina con plomo o de las sustancias que dañaban la capa de ozono.
Una década decisiva para el clima
Más de una década después de que los países acordaran en París intentar limitar el calentamiento global a 1,5 °C, científicos respaldados por la ONU advierten que ese umbral podría superarse en los próximos años.
El Acuerdo de París sigue vigente, pese a la retirada de Estados Unidos, formalizada en enero.
“Cada fracción de grado importa”, insistió Guterres, al advertir que un mayor calentamiento podría destruir arrecifes de coral, acelerar el deshielo de grandes capas de hielo, transformar las costas y obligar a millones de personas a desplazarse.
Algunos pequeños Estados insulares podrían incluso desaparecer bajo el agua.
“La tarea que tenemos por delante es limitar estrictamente ese sobrepaso, reducir su duración y mantener las temperaturas por debajo de 1,5 °C lo antes posible”, afirmó.
“La madre de todas las crisis energéticas”
Al referirse a la pausa de 60 días en los combates prevista para abrir nuevas conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Suiza, el secretario general dijo que cualquier acuerdo de paz sería bienvenido.
Aun así, advirtió que la crisis en Oriente Medio ya ha desencadenado “la madre de todas las crisis energéticas”, comparable a las perturbaciones petroleras de los años setenta y a las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania.
Los países en desarrollo, añadió, sufren el impacto con especial dureza.
“Es una crisis de deuda, una crisis alimentaria, una crisis de desarrollo”.
“No hay embargos sobre la luz del sol”
A diferencia de crisis energéticas anteriores, esta vez existe una alternativa clara, afirmó Guterres.
“La buena noticia es que ahora tenemos una salida clara, una salida limpia”, dijo.
Desde 2010, el costo de la energía solar ha caído casi un 90%; el de la energía eólica terrestre, más de un 70%; y el del almacenamiento en baterías, un 95%.
Según el secretario general, las energías renovables evitaron más emisiones de dióxido de carbono que las que producen en conjunto Estados Unidos, la Unión Europea y Japón en un año.
Además, la inversión en energía limpia ya casi duplica a la destinada a los combustibles fósiles.
“No hay embargos sobre la luz del sol ni bloqueos al viento”, afirmó.
Siete pasos hacia la independencia energética
Guterres presentó una hoja de ruta de siete puntos para acelerar la transición energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
1. Reducir las emisiones desde ya
Las emisiones mundiales deben alcanzar su punto máximo de inmediato y caer con rapidez durante esta década, hasta llegar a cero neto en 2050.
El G20 debe encabezar ese esfuerzo, sostuvo, ya que sus miembros son responsables de cerca del 80% de las emisiones globales.
Entre las prioridades mencionó una ofensiva contra el metano, un gas que atrapa mucho más calor que el dióxido de carbono, aunque permanece menos tiempo en la atmósfera.
“El mundo eliminó la gasolina con plomo. Eliminamos las sustancias que destruyen la capa de ozono. Ahora le toca al metano”, declaró.
2. Acabar con los subsidios a nuevos proyectos fósiles
El secretario general pidió impulsar los proyectos de energía limpia y eliminar los subsidios públicos a nuevas iniciativas de combustibles fósiles.
“Las ocho mayores empresas de combustibles fósiles obtuvieron 6500 millones de dólares adicionales solo en el primer trimestre de este año”, afirmó. “Insto a las autoridades a gravarlas”.
Esos fondos, dijo, deberían ayudar a las familias y comunidades más vulnerables y acelerar el acceso a energía limpia y asequible.
3. Exigir transparencia a las empresas de inteligencia artificial
Guterres también puso el foco en el impacto ambiental de la inteligencia artificial.
Las grandes empresas del sector deberían medir y hacer pública la huella de carbono, agua y suelo de sus centros de datos, y comprometerse a alimentarlos exclusivamente con energía renovable antes de 2030.
Los centros de datos dedicados a la IA ya consumen más electricidad que la mayoría de los países, apuntó.
“Ha llegado el momento de transparentar las cosas”, dijo.
Para 2030, añadió, esos centros podrían utilizar tanta agua como para cubrir durante un año las necesidades básicas de los 1.300 millones de habitantes del África subsahariana.
4. Una transición que genere desarrollo
“No más extracción sin desarrollo”, reclamó Guterres.
La transición hacia energías limpias debe crear empleo, respaldar a los trabajadores y las comunidades, y abrir oportunidades de desarrollo para los países de ingresos bajos y medianos, afirmó.
La próxima conferencia climática de la ONU, COP31, que se celebrará en Türkiye, deberá ayudar a impulsar esa agenda.
“La transición ya no está en discusión”, sostuvo. “Será gestionada o caótica, justa o desigual, una fuente de estabilidad o de mayor división. Y esas decisiones siguen estando en nuestras manos”.
5. Reforzar la adaptación
El secretario general pidió aumentar la inversión en medidas que permitan a las comunidades prepararse para los efectos del clima extremo.
La adaptación, dijo, salva vidas, protege viviendas y comunidades, ayuda a las economías a resistir los golpes y evita que las crisis destruyan la cohesión social.
También reclamó que los países desarrollados cumplan su compromiso de duplicar la financiación para la adaptación, con una senda clara hacia su triplicación.
6. Financiar una transición justa
Muchos países en desarrollo pagan por sus préstamos entre dos y tres veces más que las economías ricas, señaló Guterres, lo que limita su capacidad de invertir en energía limpia y resiliencia climática.
“Los países con abundante potencial renovable están quedando fuera de la revolución de la energía limpia”, advirtió.
África recibe apenas el 2% de la inversión mundial en energía limpia, pese a concentrar el 60% de los mejores recursos solares del planeta, añadió.
Guterres destacó que los bancos multilaterales de desarrollo, incluido el Banco Mundial, cuentan con entre 600.000 y 800.000 millones de dólares adicionales de capacidad de préstamo.
Esos recursos deben utilizarse “de forma agresiva” para financiar infraestructura, adaptación climática y desarrollo sostenible, sostuvo.
Los países desarrollados también deben cumplir sus promesas de financiación, incluido el apoyo al Fondo de Respuesta a las Pérdidas y los Daños y al Fondo Verde para el Clima.
Los 300.000 millones de dólares prometidos a los países en desarrollo deben hacerse efectivos, junto con medidas concretas para movilizar 1,3 billones de dólares anuales de aquí a 2035.
7. Defender la ciencia frente a la desinformación
Por último, Guterres llamó a reforzar la confianza en la ciencia, los sistemas de alerta temprana y las instituciones públicas.
“La desinformación se difunde deliberadamente para retrasar la acción climática, afianzar intereses creados y erosionar la confianza”, alertó.
El secretario general pidió proteger a los periodistas y defensores de derechos humanos que informan sobre el clima y el medio ambiente.








